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  • AFP

Las violencias en el marco de la guerra que afecta a Afganistán desde hace diez años han aumentado en casi un 40% en 2011 con respecto al mismo periodo de 2010, según un informe de la ONU publicado este miércoles.

A pesar de la presencia de unos 140 mil soldados de la fuerza internacional de la OTAN, de los cuales más de los dos tercios estadounidenses, los talibanes han intensificado considerablemente su insurrección en los últimos años.

Al mismo tiempo, han extendido su acción de guerrilla a la casi totalidad del país, multiplicando incluso los ataques suicidas en pleno centro de la capital Kabul.

En su informe trimestral al Consejo de seguridad, el secretariado general de las Naciones Unidas señala "un promedio de 2.108 incidentes violentos por mes" en los ocho primeros meses de 2011 "es decir un aumento de 39% con respecto a los ocho primeros meses de 2010".

Dos tercios de esas violencias se concentran en el sur y en el sureste de Afganistán, bastión tradicional de los talibanes y de otros grupos insurgentes vinculados a ellos, según la ONU, y en particular la provincia de Kandahar.

En consecuencia, el número de civiles muertos durante el verano (boreal) aumentó en un 5% con respecto al mismo periodo de 2010, lo que significa 971 civiles muertos de junio a agosto de 2011.

Los tres cuartos de las víctimas son atribuidas a acciones de los insurgentes y 12% a la Fuerza internacional de la OTAN bajo mando de Estados Unidos.

El precedente informe trimestral de la ONU sobre la situación en Afganistán daba cuenta de un aumento de 15% del número de civiles muertos en los seis primeros meses del año con respecto al mismo periodo de 2010, dejando entrever un año 2011 como el más mortífero en diez años de guerra.