•   LA PAZ / AFP  |
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Multitudinarias manifestaciones se registraron en las principales ciudades de Bolivia, donde la Central Obrera, COB, convocó a una huelga en apoyo a indígenas de la Amazonia, víctimas el domingo de una brutal represión policial cuando se dirigían en una marcha hacia La Paz.

Esta huelga se produce en un momento de fuertes críticas contra el gobierno del presidente Evo Morales, quien vio entre lunes y martes la renuncia de dos ministros a causa de la represión contra los indígenas.

La protesta ha sido “contundente, con todo el coraje y la rabia contra el Gobierno que no ha cumplido los acuerdos con la COB y los indígenas”, dijo Pedro Montes, principal dirigente de la mayor agrupación sindical del país, quien alertó sobre la posibilidad de llamar el viernes a una huelga indefinida.

“Los que han ordenado y atropellado a los hermanos indígenas deben ir a la cárcel. Los fiscales y jueces tienen que trabajar en eso, de lo contrario, vamos a estar de cerca”, añadió el dirigente.

En consonancia, la Fiscalía general formó una comisión de cuatro fiscales forenses para investigar la acción policial del domingo en la Amazonia boliviana, donde fue dispersada la marcha de los nativos, que llevaban más de un mes camino a La Paz pidiendo la suspensión de una carretera que pasará por la reserva natural del Tipnis.

Principales ciudades paralizadas
“Evo fascista”, “Evo lacayo de las empresas brasileñas” (que deben construir la ruta cuestionada), clamaban a través de eslóganes y banderolas, en medio de explosiones de bastones de dinamita de los mineros, tradicionales en las protestas obreras.

Las fuerzas policiales intensificaron la seguridad en el perímetro que rodea el centro político del país, resguardando las instalaciones del Palacio de Gobierno y de la Vicepresidencia en el centro de La Paz.

Centenares de indígenas que fueron reprimidos marcharon nuevamente este miércoles en el poblado de Rurrenabaque, unos 400 km al norte de La Paz, en el marco de la huelga obrera, constató la AFP.

Al mismo tiempo de la protesta, el comisionado para los Derechos Humanos, Denis Raciot, y la funcionaria de la ONU en Bolivia, Yoriko Yasukawa, se reunían con los ministros de la Presidencia y de Transparencia Institucional para intercambiar criterios sobre la constitución de una comisión de alto nivel para investigar la violencia policial durante la marcha indígena.

Las movilizaciones callejeras están respaldadas además con huelgas de hambre en varias capitales, exigiendo la suspensión definitiva del segundo tramo de la carretera del Tipnis que atraviesa una reserva nacional rica en flora y fauna.