•   La Paz / EFE  |
  •  |
  •  |

La Fiscalía boliviana admitió una demanda de una decena de parlamentarios opositores al presidente Evo Morales, a quien acusan de “genocidio” por la violenta intervención policial a la marcha de indígenas que rechazan la construcción de una carretera financiada por Brasil, informó ayer una fuente del Legislativo.

La denuncia fue admitida el viernes por la Fiscalía General, con sede en la ciudad sureña de Sucre, capital constitucional del país, confirmó ayer a EFE el diputado opositor Tomás Monasterio, de la derechista Plan Progreso Bolivia-Convergencia Nacional.

Monasterio justificó la demanda por el delito de “genocidio” porque el código penal boliviano admite esa figura no solo cuando hay muertes, sino también cuando se ocasionan “lesiones de inhumana subsistencia” y cuando hay “desplazamientos” violentos de personas, lo que, según dijo, ocurrió el domingo.

“Mujeres han sido maltratadas y amordazadas, niños y hombres han sido golpeados, hubo un uso desmedido de violencia (...) Pese a que fue una intervención policial, el presidente no actuó conforme a las leyes para evitar que haya este tipo de hechos”, dijo el diputado. Agregó que “por más que la orden no haya sido dada por el presidente Morales”, como afirman las autoridades, su obligación era “precautelar los derechos de los indígenas y no lo hizo”.

La Fiscalía tendrá 30 días para investigar la denuncia y, si encuentra suficientes pruebas, Morales podría ser sometido a un juicio de responsabilidades. Unos 500 agentes atacaron el domingo con gases y porras el campamento de los indígenas cerca de Yucumo, a más de 300 kilómetros de La Paz, amordazaron a dirigentes de las etnias amazónicas y a mujeres y trasladaron por la fuerza a decenas de ellos en autobuses y camionetas a pueblos vecinos.

Reanudan marcha
Los indígenas bolivianos que rechazan una carretera que atravesará un parque nacional reanudaron ayer su marcha hacia La Paz para exigir al presidente Evo Morales que suspenda definitivamente ese proyecto vial, tras una semana de pausa luego de la violenta intervención policial que sufrieron el domingo.

Un millar de nativos salió ayer por la mañana del pueblo amazónico de Quiquibey, a más de 200 kilómetros al noreste de La Paz, tras reagruparse allí luego de la acción policial que dispersó a los marchistas, dijo el presidente del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), Fernando Vargas.

“Hemos avanzado ya unos 10 kilómetros desde Quiquibey, esperamos caminar otros 10 kilómetros más para instalar el campamento”, señaló Vargas en contacto telefónico con EFE desde la carretera.

Los indígenas están decididos a llegar a La Paz para exigir la suspensión total de la vía que atravesará, según el proyecto que defiende Morales, la reserva natural del Tipnis. Las etnias habían recorrido hasta el domingo pasado unos 300 kilómetros, desde el 15 de agosto, pero estuvieron detenidos cerca del pueblo de Yucumo por un bloqueo de campesinos leales a Morales que apoyan la construcción de la carretera.

Medio millar de policías que cerraban también el paso a la marcha con la supuesta orden de evitar enfrentamientos entre indígenas y colonos reprimió violentamente el pasado domingo a los nativos, luego de que un día antes estos obligaran al canciller David Choquehuanca a caminar con ellos por unas horas para romper un primer cerco policial.

La acción de los agentes desató una oleada de protestas contra Morales en todo el país y provocó la renuncia de dos ministros, un viceministro y otros funcionarios.