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  • EFE

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, incluyó un nuevo delito, el de "saqueo", en un proyecto de ley que firmó hoy y cuyo objetivo es fortalecer el orden público mediante modificaciones "significativas" en el Código Penal.

El proyecto, que ahora será enviado al Legislativo, busca "terminar con la puerta giratoria" de la Justicia, afirmó Piñera durante el acto de firma de la iniciativa, que tuvo lugar en el Palacio de La Moneda.

Como "puerta giratoria" se conoce en Chile a una serie de normas legales que permiten que delincuentes recuperen rápidamente la libertad cuando son detenidos y que el mandatario conservador prometió eliminar en la campaña electoral que lo condujo a La Moneda.

"Pido a los fiscales y jueces de garantía que pongan siempre por delante el derecho a vivir en paz de los ciudadanos", dijo Piñera al hacer un recuento de las medidas que ha impulsado su Gobierno para combatir la delincuencia.

"Hemos creado un sistema de penas alternativas, para que quienes son condenados a la cárcel por deudas sean sancionados con otras medidas, no con cárcel", dijo.

"Se creó un registro de prófugos de la justicia, que es público, un registro de los condenados por delitos sexuales graves y hemos establecido nuevas normas legales para restringir las libertades provisionales", añadió.

Además, destacó la ampliación del Ministerio del Interior, que ahora se llama "del Interior y Seguridad Pública, la creación de una Subsecretaría de Prevención del Delito, y diversos programas preventivos puestos en práctica en las principales ciudades de Chile.

Entre las medidas incluidas en el nuevo proyecto figura el delito de "saqueo", que quedó en evidencia tras el terremoto del 27 de febrero de 2010 en varias ciudades, en las que muchedumbres se dedicaron a vaciar de mercaderías supermercados, tiendas y otros negocios.

El último episodio de saqueos masivos se produjo el pasado 24 de septiembre, cuando un apagón dejó a oscuras a varias regiones de Chile y también han ocurrido, de forma más puntual, en algunas manifestaciones callejeras.

"Estamos haciendo lo correcto, proteger a los inocentes y condenar a los delincuentes, a los vándalos, los encapuchados nunca van a tener la última palabra en nuestra sociedad", dijo al respecto el gobernante chileno.

"Sabemos que es una lucha ardua y muy difícil, que en todas partes del mundo significa avances y a veces también retrocesos, porque al frente tenemos un enemigo implacable, que no respeta a las mujeres, niños y ancianos, que no respeta el trabajo honesto de pequeños y medianos empresarios", añadió.