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  • EFE

El biólogo celular canadiense Ralph Steinman, fallecido hace tres días, prolongó su propia vida gracias a la investigación de inmunoterapia de célula dendrítica con la que trató su cáncer de páncreas y que le valió recibir hoy el Premio Nobel de Medicina.

Así lo expresaron este lunes los que fueran sus compañeros de la Universidad Rockefeller de Nueva York, que ofrecieron una conferencia de prensa en la que aseguraron vivir un momento "agridulce", divididos entre el reconocimiento a Steinman y su fallecimiento hace tres días y que se hizo público hasta hoy.

Michel Nussenzweig, uno de los estudiantes del profesor canadiense, explicó el trabajo que realizaron para descubrir las células dendríticas centinelas en el sistema inmunológico, un estudio con el que el propio Steinman trató el cáncer de páncreas que se le diagnosticó hace cuatro años.

"Su sueño era utilizar su descubrimiento para desarrollar vacunas y ese sueño está bastante cerca", afirmó Nussenzweig durante esa conferencia, en la que participaron entre otros el presidente de la universidad neoyorquina, Marc Tessier-Lavigne.

El presidente de la institución explicó que por la mañana supo que Steinman había sido elegido para recibir el prestigioso premio, pero que media hora después de conocer la noticia la familia del canadiense le informó de que éste había fallecido el pasado viernes.

Tessier-Lavigne y otros académicos de la Universidad Rockefeller aseguraron que Steinman habría estado "entusiasmado" de recibir el premio.

En Estocolmo, la Fundación Nobel dijo que mantendrá la concesión del premio en Medicina a Steinman, que fue distinguido junto al estadounidense Bruce Beutler y el francés Jules Hoffmann por sus aportaciones al estudio del sistema inmunológico.

La decisión llegó casi al mismo tiempo de conocerse la muerte del inmunólogo canadiense, e inicialmente se dijo que el destino del galardón no estaba claro, ya que según los estatutos de 1974, los premios Nobel no pueden concederse a título póstumo, a no ser que el galardonado muera en el período transcurrido entre la concesión y la entrega del mismo.

"El propósito (...) es dejar claro que el premio Nobel no debe ser entregado deliberadamente de forma póstuma. Sin embargo, la decisión de distinguir con el premio Nobel a Ralph Steinman fue hecha de buena fe, basada en la suposición de que el laureado estaba vivo", aseguró la Fundación en un comunicado.

Con sus estudios, los tres científicos han posibilitado mejoras en las vacunas contra infecciones y en el tratamiento de los tumores y de las enfermedades inflamatorias.