•   SIRTE / AFP  |
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Fuerzas leales al nuevo régimen libio obtuvieron ayer lunes una victoria simbólica en su lucha contra los kadhafistas, al conquistar Qasr Abu Hadi, la aldea natal del derrocado líder Muamar Kadhafi.

En el plano político, tras semanas de intensas negociaciones, el presidente del Consejo Nacional de Transición, CNT, Mustafá Abdeljalil, anunció este lunes en Bengasi (este) la ratificación del Ejecutivo provisional, casi sin cambios, que dirigirá el país hasta su “liberación”.

Desde hacía una semana, los intentos de conquistar la aldea de Qasr Abu Hadi, donde Kadhafi aparentemente nació en 1942 bajo una tienda beduina, a unos 20 km al sudeste de Sirte, daban lugar a combates encarnizados, y a veces incluso de ataques de la OTAN.

“Nuestro equipo médico regresó de Abu Hadi, y nos dijo que la aldea había sido liberada”, expresó a la AFP el doctor Taha Sultan en un hospital de campaña, en los suburbios de Sirte.

Reformarán el nuevo gobierno
Al mismo tiempo, en Bengasi, Abdeljalil indicó en rueda de prensa que el CNT y Mahmud Jibril (el jefe del Ejecutivo) habían llegado “a la conclusión en estos dos últimos días de (que era necesario) reformar el Ejecutivo”.
Pese a haber renunciado, Jibril conservará la jefatura del Ejecutivo hasta la “liberación”, que será anunciada luego de que caiga Sirte, uno de los últimos bastiones pro-Kadhafi, asediada desde mediados de septiembre por las fuerzas de la exrebelión.

La composición del nuevo gabinete cambia muy poco. “Instamos al pueblo libio a tener paciencia porque el momento de la liberación se está acercando”, dijo Abdeljalil.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, instó al CNT a “controlar” y “destruir” las armas del exrégimen kadhafista, negándose a comentar informaciones relativas a misiles antiaéreos SAM-7 que habrían desaparecido.

En torno a Sirte, un bastión kadhafista, proseguían los combates. Dos camiones de la Cruz Roja que habían recibido la autorización de entrar en Sirte para entregar suministros a los civiles sitiados, no pudieron ingresar en la ciudad.

“Nosotros no lanzamos ningún ataque, no hacíamos más que responder”, explicó el comandante partidario del CNT, Usama Swehli Mutaua a la AFP.

“Los hospitales están llenos de hombres armados, ellos también tienen salas operativas en el interior porque saben que nosotros no atacamos a los hospitales. Pero ellos disparan desde los hospitales o las universidades, no respetan nada”, lamentó.