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  • AFP

La estudiante estadounidense Amanda Knox, declarada inocente por la justicia italiana del asesinato en el 2007 de su compañera de piso Meredith Kercher, partió este martes de Roma con destino Estados Unidos, tras pasar cuatro años en una cárcel del centro de Italia.

Knox salió del aeropuerto internacional de Roma-Fiumicino en un vuelo hacia Londres, de donde tomará la conexión para Seattle, su ciudad de nacimiento en Estados Unidos.

En Seatlle se registraron manifestaciones de júbilo tras la sorprendente sentencia pronunciada el lunes por la noche y seguida en directa por numerosos canales de televisión tanto italianos como estadounidenses e ingleses.

"Ahora quiero sólo volver a mi casa, adueñarme de mi vida y ser feliz otra vez", confesó entre sollozos la chica, de 24 años, después del veredicto.

Amanda Knox y su entonces novio Raffaele Sollecito habían sido condenados en Perugia (centro) en el 2009 en primera instancia a 26 y 25 años de prisión respectivamente por la muerte de la británica Meredith Kercher el 1 de noviembre 2007.

El asesinato de Kercher, estudiante de 21 años, encontrada semidesnuda en medio de un charco de sangre con el cuerpo atravesado por 43 cuchilladas, mezclaba sexo, alcohol y droga, y tuvo pendiente sobre todo a los medios de prensa anglosajones.

El anuncio de la absolución llegó a suscitar protestas entre la muchedumbre reunida en la plaza frente al tribunal, que gritaba "vergüenza, vergüenza".

"Amanda me dijo que no conserva resentimientos", contó Corrado Maria Daclon, secretario de la Fundación Italia-EEUU, quien ayudó a la joven estadounidense durante su detención.

Tras la absolución, Italia y sobre todo los familiares de la víctima se interrogan sobre los verdaderos culpables y las fallas de la justicia.

"¿Quiénes son los cómplices del marfileño Rudy Guédé (condenado a 16 años de cárcel por ese crimen) en el asesinato de Meredith?", se preguntaba este martes el hermano de la víctima, Lyle, en una conferencia de prensa.

Las polémicas sobre los límites o errores de la justicia italiana se desataron en toda la península, aunque varios editorialistas se felicitan por las garantías que ofrece el sistema judicial pese a su lentitud.

Según fuentes judiciales, el principal problema es que contra la estudiante estadounidense y su novio sólo había pruebas circunstanciales y el arma del delito y las pruebas de ADN no eran fiables para determinar su presencia durante el crimen.

"Tantos indicios y ninguna prueba seria", escribió el diario Il Corriere della Sera, que pide "un debate sobre la justicia italiana".

"Ahora hay que obtener justicia para Meredith Kercher", insta el rotativo.

Por su parte el diario La Repubblica condena la actitud de los medios de prensa internacional, que desplegaron todas sus capacidades para seguir el juicio y tomaron cada uno posición a favor de su compatriota.

"La víctima fue olvidada por el show mediático", reconoció.