•   Santiago, Chile  |
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  • EFE

El presidente chileno, Sebastián Piñera, defendió hoy "con fuerza" un proyecto de ley que crea el delito de saqueo y castiga con cárcel las tomas de colegios, afirmando que la violencia y la delincuencia "son un cáncer" y que la iniciativa va en contra de quienes las ejercen.

"El Gobierno tiene la obligación de luchar por garantizar el orden público, la paz y la seguridad ciudadana de los habitantes con toda la fuerza y con toda la decisión del mundo", enfatizó Piñera durante una visita a la ciudad austral de Punta Arenas.

El proyecto tipifica como delito la "ocupación o invasión ilegal de inmuebles" y establece penas de hasta tres años de cárcel para los estudiantes que participen en tomas ilegales de colegios o universidades.

Desde el pasado mayo, numerosos colegios y universidades están ocupados por sus alumnos, en el marco de las movilizaciones con que los estudiantes demandan una educación pública gratuita y de calidad.

Los dirigentes del movimiento estudiantil y la oposición han criticado el proyecto, que a su juicio busca criminalizar las movilizaciones estudiantiles y dificulta el diálogo que el propio Gobierno asegura privilegiar como forma de resolver el conflicto.

El articulado, que ahora debe ser discutido en el legislativo, "no es más que el reflejo de la visión autoritaria del Gobierno", según los estudiantes.

La ley también faculta al Gobierno para exigir a los canales de televisión las imágenes de las coberturas de las protestas estudiantiles para poder identificar a las personas que protagonizan enfrentamientos con la policía.

"Quiero ser muy claro y muy categórico: el proyecto de ley que hemos presentado al Congreso va en contra de la fuerza, de la violencia, de la delincuencia y del narcotráfico", dijo Piñera, cuya aprobación es del 22 por ciento, según las últimas encuestas.

"Va en contra de aquellos que con fuerza y con violencia saquean los recintos comerciales, los que paralizan los hospitales y les impiden a los pacientes recibir la atención que necesita, los que se toman los edificios públicos y dejan a los ciudadanos sin los servicios requeridos", agregó el mandatario.

La iniciativa "va en contra de los encapuchados, de los que tiran bombas molotov y atacan a nuestros carabineros, porque el respeto y la seguridad de nuestros carabineros tiene una doble importancia, porque arriesgan sus vidas para proteger las nuestras", acotó.

El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Giorgio Jackson, afirmó hoy que la medida "responde solamente a la lógica de mirar el síntoma y no revisar la enfermedad".

Jackson calificó como un "despropósito" las penas que podrían llegar a recibir los estudiantes si prospera la iniciativa.

El senador de la Democracia Cristiana Jorge Pizarro consideró "bastante absurdo" ahondar "en la vía represiva en vez de buscar las causas que generan las movilizaciones" de los estudiantes.

"No es más que el reflejo de la visión autoritaria del Gobierno", comentó.

Entre las medidas incluidas en el nuevo proyecto figura el delito de "saqueo", que quedó en evidencia tras el terremoto del 27 de febrero de 2010 en varias ciudades, en las que muchedumbres se dedicaron a vaciar de mercaderías supermercados, tiendas y otros negocios.

El último episodio de saqueos masivos se produjo el pasado 24 de septiembre, cuando un apagón dejó a oscuras a varias regiones de Chile y también han ocurrido, de forma más puntual, en algunas manifestaciones callejeras de protesta.