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  • AFP

Un farmacéutico dijo que Conrad Murray, médico personal de Michael Jackson, le compraba Propofol y crema blanqueadora de piel destinada a "sus pacientes afroestadounidenses", al declarar el martes en el juicio al doctor, acusado de homicidio involuntario de la estrella.

Tim López, de Las Vegas (Nevada, oeste), recibió en marzo de 2009 una orden de 40 tubos de pomada blanqueadora Benoquin de parte de Murray, quien le habría dicho al farmacéutico que "tenía pacientes afroestadounidenses que deseaban usarla".

El 6 de abril, "satisfecho con los resultados", Murray volvió a contactarlo para ordenarle el envío a una dirección en Santa Mónica de 10 frascos de Propofol de 100 ml y 25 frascos de 20 ml, además de otra orden de Benoquin igual a la de marzo, contó López en la Corte Superior de Los Ángeles.

Murray es acusado del homicidio involuntario de Michael Jackson, quien murió el 25 de junio de 2009 por una intoxicación del sedante Propofol que usaba para aliviar su insomnio crónico.

La acusación busca demostrar la negligencia del doctor a la hora de su muerte, mientras la defensa afirma que Jackson se administró a sí mismo la sobredosis de sedante.

La fiscal Deborah Brazil mostró una factura en la que Murray realizaba otra orden, también en abril, de un total de 65 frascos de Propofol.

Poco antes en la corte, Nicole Álvarez, una actriz que conoció a Murray en 2005 y con quien éste convivía al momento de la muerte del rey del pop, dijo que el doctor recibía paquetes con frecuencia en su residencia en Santa Mónica. "No todos los días, pero de vez en cuando" llegaban cajas enviadas a su nombre.

En la segunda semana del juicio que podría durar cinco semanas y enviar a Murray a prisión por cuatro años si es hallado culpable, dio también su testimonio una camarera de Houston (Texas, sur) con quien el cardiólogo de 58 años había estado saliendo.

En la mañana del 25 de junio de 2009, a las 11H51 locales, el doctor telefoneó a Sade Anding desde la casa de Jackson en el oeste de Los Ángeles, pero se quedó hablando sola al coincidir con el colapso del cantante.

Luego de intercambiar saludos, "empecé a contarle sobre mi día y en un momento me di cuenta de que no me estaba respondiendo. Dije 'Hola, hola', pero escuché murmullos, voces y toses, pero nadie respondía", dijo la camarera.

Álvarez destacó a la fiscal Deborah Brasil su emoción por el hecho de que su entonces novio fuera el médico personal de la superestrella. Contó que una vez Murray concertó un encuentro para presentarle a su paciente: "Fue una sorpresa, no sabía lo que pasaba, me quedé muda, ¡no podía creer que estaba conociendo a Michael Jackson!", narró.

Álvarez detalló la rutina del doctor, quien se iba a trabajar a la casa del cantante hacia las 21H00 y volvía en las mañanas cerca de las 09H00 o 10H00. "Cuando comenzó a trabajar para Michael volvía antes, a las 06H00, pero luego empezó a regresar más tarde", dijo.

La actriz también tenía planeado acompañar a Murray a Londres, donde Jackson iba a dar una serie de conciertos para los que estaba ensayando cuando murió.

La semana pasada, los testigos dieron cuenta de la caótica escena que tuvo lugar la mañana del día en que murió Jackson. Alberto Álvarez, asistente del artista, declaró que Murray le pidió que le ayudara a sacar unas ampollas y una bolsa de suero que contenía una "sustancia de color blanco lechoso".

El Propofol tiene un color blanquecino, y el cantante solía referirse a él como "mi leche".