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  • AFP

Las Naciones Unidas instó a las nuevas autoridades libias a desterrar toda actitud de revancha hacia los partidarios del antiguo régimen durante los intensos combates por el control de Sirte, ciudad natal del depuesto líder Muamar kadhafi.

Las fuerzas leales al gobernante Consejo Nacional de Transición han puesto en marcha lo que llaman un asalto final contra Sirte, con un aluvión de granadas propulsadas por cohetes antiaéreos y disparos, en un intento de arrebatar el control de la ciudad de Kadhafi a sus partidarios.

"La revolución libia se basa en la demanda del respeto a los derechos humanos y a la dignidad", dijo Ian Martin, representante especial del secretario general de la ONU Ban Ki-moon, en un comunicado difundido el viernes.

"Apelo a todos al respeto de los llamamientos del Consejo Nacional de Transición a descartar actitudes de revancha hacia quienes sean responsabilizados de crímenes de guerra y otras graves violaciones", indicó.

Esa gente, destaca el comunicado, debe ser conducida ante la justicia y sometida a un proceso justo de manera de permitir que se echen las bases de una "reconciliación nacional y la futura unidad del pueblo de Libia", señaló Martin.

El enviado de la ONU, que visitó la devastada ciudad de Misrata esta semana, señaló que pudo ver personalmente "evidencias de crímenes de guerra cometidos por el régimen de Kadhafi".

Sirte y Bani Walid, un oasis a 170 km al sur de la capital libia, son los mayores bastiones de los partidarios de Kadhafi. El paradero del ex líder libio sigue siendo desconocido.