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Las tres organizaciones de Naciones Unidas con sede en Roma, FAO, FIDA y PMA, denunciaron este lunes "la volatilidad" y el "elevado aumento" de los precios de los alimentos y pidieron medidas "contundentes" ante un incremento del hambre y la pobreza en el mundo.

En el informe anual sobre el hambre en el mundo 2011, los responsables de las organizaciones de la ONU en Roma advirtieron que "los países pequeños dependientes de las importaciones -en particular en África-, son los más amenazados".

"La volatilidad y los precios elevados de los alimentos continuarán y posiblemente se incrementen, haciendo que los agricultores, consumidores y países pobres sean más vulnerables a la inseguridad alimentaria y la pobreza", indicaron.

Según el informe, producido conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la crisis económica y alimentaria mundial que se desató en el 2006-2008 sigue afectando a los países pobres.

"Se están dificultando nuestros esfuerzos con miras a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de reducir a la mitad el porcentaje de personas que sufren hambre en el mundo para 2015", subrayaron.

"Pero si incluso se alcanzasen esos objetivos, en los países en desarrollo seguiría habiendo unos 600 millones de personas subnutridas. El hecho de tener 600 millones de seres humanos que padecen hambre todos los días es inaceptable", reconocen Jacques Diouf (FAO), Kanayo F. Nwanze (FIDA) y Josette Sheeran (PMA).

"Toda la comunidad internacional debe actuar ya y hacerlo de forma enérgica para erradicar la inseguridad alimentaria del planeta", añadieron.

Los dirigentes de las tres agencias especializadas en temas de agricultura y alimentación solicitan a los gobiernos a comprometerse a garantizar normas "transparentes y previsibles" que "promuevan la inversión privada y favorezca el aumento de la productividad agrícola".

Igualmente solicitan que se reduzca "el despilfarro de alimentos en los países desarrollados" a través de la educación y de políticas adecuadas.

"Es fundamental llevar a cabo una gestión más sostenible de nuestros recursos naturales, forestales y pesqueros para la seguridad alimentaria de muchos de los miembros más pobres de la sociedad", indican en el informe.