•   MADRID / EFE  |
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René González, uno de los  “Cinco” ciudadanos cubanos condenados en Estados Unidos por espionaje y excarcelado hace unos días, corre peligro por tener que vivir cerca de las organizaciones anticastristas en el estado de la Florida.

Así lo denunciaron Adriana Pérez y Magally Llort, familiares de otros dos condenados, quienes terminan ayer en España una gira que han realizado por Europa para explicar la situación de los presos y para insistir en su petición al Gobierno de Estados Unidos de que les excarcele a todos y les permita volver a Cuba.

“Es más que suficiente el tiempo que han pasado en prisión después de afrontar los cargos por los que sí se responsabilizaron”, dijo en una conversación telefónica con Efe Adriana Pérez, la esposa del preso Gerardo Hernández, que visita España invitada por el Comité Estatal (español) por la Liberación de estos cinco cubanos.

Hernández, junto con Fernando González, Ramón Labañino, René González y Antonio Guerrero fueron detenidos en septiembre de 1998 en Florida (sureste estadounidense) y condenados a penas de entre 15 años y tres cadenas perpetuas por delitos de espionaje.

Uno de ellos, René González, abandonó la cárcel el viernes siete después de pasar 13 años en prisión, pero la justicia le impide viajar a Cuba hasta que cumpla tres años de libertad vigilada.

EU por cárcel
Adriana Pérez aseguró que “no hay motivo para que la justicia estadounidense le prolongue el sufrimiento” a González, que tiene a toda su familia en Cuba y no desea, “a pesar de ser también ciudadano de Estados Unidos, vivir en el país”.

Pérez añade que en la sentencia que le condenó decía que al ser excarcelado, una vez cumplida la condena, González no podría visitar o frecuentar los lugares donde estaban las organizaciones terroristas que supuestamente él espiaba cuando lo detuvieron.

Por este motivo, Pérez considera que es “ilógico” que la juez de oponga de forma rotunda a dejarle salir del país, y además porque él es o era supuestamente “un peligro para la seguridad de Estados Unidos”.

“Es añadir una condena y un daño más a toda la familia, a la que, sin concederle visados se le ha impedido verlo durante todo el tiempo que ha estado en la cárcel”, dijo Pérez.