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  • EFE

Estados Unidos acusó hoy a Irán de estar tras un complot terrorista desmantelado que pretendía atentar contra las embajadas de Arabia Saudí e Israel en Washington, así como asesinar al embajador saudí, Adel Al Jubeir.

El secretario de Justicia, Eric Holder, explicó hoy en rueda de prensa conjunta con el director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Robert Muller, que el Gobierno iraní habría pagado un millón y medio de dólares a dos hombres para que perpetraran los atentados.

Los dos presuntos conspiradores fueron identificados como Manssor Arbabsiar y Gholam Shakuri, ambos de nacionalidad iraní, aunque el primero había obtenido también la estadounidense y residía en Nueva York, donde fue detenido el pasado 29 de septiembre en el aeropuerto John F. Kennedy.

Arbabsiar y Shakuri han sido acusados de conspiración para asesinar a un funcionario extranjero, conspiración para el uso de armas de destrucción masiva y conspiración para cometer un acto de terrorismo internacional, entre otros cargos.

La Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA) tuvo conocimiento del complot cuando Arbabsiar se puso en contacto el pasado mayo en México con un informante de ese organismo, al que creía miembro de un cártel del narcotráfico, para pedir asistencia para asesinar al embajador saudí, Adel Al Jubeir.

Según los documentos presentados hoy ante la Justicia estadounidense, en aquel encuentro se acordó que Arbabsiar, con la aprobación de Shakuri, ingresase 100.000 dólares en una cuenta bancaria en Estados Unidos como pago inicial para el intento de asesinato contra el embajador.

El director del FBI, Robert Muller, indicó que el Gobierno mexicano participó activamente en el desmantelamiento de la trama y subrayó que este caso ilustra "que vivimos en un mundo donde las fronteras y los límites son cada vez más irrelevantes".

"La interrupción de esta presunta trama marca un logro significativo de la aplicación de la ley y las agencias de inteligencia, así como la estrecha colaboración de nuestros socios en el Gobierno mexicano", dijo Muller.

El Departamento del Tesoro anunció hoy sanciones contra cinco personas, cuatro de ellas miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria-Fuerza Quds de Irán, presuntamente vinculadas con la trama.

Además de Arbansiar y Shakuri, también quedan sancionados Qasem Soleimani, comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria; Hamed Abdolahi, alto oficial de este organismo, que "coordinó aspectos de la trama y supervisó a otros oficiales directamente responsables de coordinar y planear esta operación", y Abdul Reza Shahlai, otro integrante de la Fuerza Quds quien coordinó la operación.

El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Tommy Vietor, explicó que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fue informado de esta cuestión por primera vez el pasado junio y que dio todo el apoyo necesario a la investigación.

La embajada saudí expresó su "agradecimiento a los organismos responsables del Gobierno de Estados Unidos por la prevención del acto criminal" mediante un comunicado.

"La intento de complot es una violación infame de las normas, convenciones y estándares internacionales y está en contra de los principios de la humanidad", agregó la embajada.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, aseguró hoy que EE.UU. estudiará nuevas medidas para "aislar aún más a Irán de la comunidad internacional" tras estos acontecimientos.

"Consultaremos con nuestros amigos y aliados en todo el mundo sobre cómo enviar una señal muy fuerte de que este tipo de acción, que viola las normas internacionales, debe terminar", dijo Clinton a los periodistas tras un encuentro bilateral con el ministro de Asuntos Exteriores de Montenegro, Igor Luksic.

Por su parte, el encargado de prensa de la representación diplomática iraní ante Naciones Unidas, Alireza Miryousefi, aseguró a Efe: "Rechazamos categóricamente esas acusaciones infundadas", aunque evitó por el momento elaborar más la respuesta oficial de Teherán a la acusación de Washington.

En Nueva York, un juez federal decidió hoy mantener en prisión sin fianza a Arbabsiar, de 56 años, quien realizó una breve comparecencia ante el juez, sin que todavía haya sido formalmente imputado de cargos, por lo que todavía no puede declararse culpable o inocente de las acusaciones presentadas por EE.UU., mientras q3ue Shakuri sigue en libertad.

Aunque el Gobierno iraní ya ha negado su participación en el complot, estos hechos azuzan aún más la enemistad que mantienen Estados Unidos e Irán desde que rompieron sus lazos diplomáticos tras el triunfo en 1979 de la revolución que instauró la actual República Islámica.