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  • Argentina / AFP

El escándalo por una maleta con 800.000 dólares confiscada a un empresario venezolano que vino a Argentina en un vuelo oficial, reavivó luchas internas en el Gobierno argentino y roces con Venezuela, a menos de tres meses de las elecciones presidenciales, según fuentes oficiales.

El presidente argentino Néstor Kirchner desea que su colega Hugo Chávez despida al titular de la petrolera venezolana PDVSA, en Buenos Aires, como medida para enfrentar el caso de presunta corrupción, señaló ayer domingo la prensa local citando fuentes oficiales.

El escándalo estalló hace una semana, cuando personal de aduanas descubrió una maleta con casi 800.000 dólares sin declarar, propiedad de un empresario venezolano-estadounidense, Guido Alejandro Antonini Wilson, quien llegó al país en un vuelo fletado desde Venezuela por el gobierno argentino.

“Se aguarda una señal de Caracas que corresponda con la decisión, anunciada el jueves, de desplazar a (el funcionario) Claudio Uberti (que viajaba en el chárter), un hombre de la estrecha confianza del ministro (de Planificación) Julio de Vido”, indicó el diario Clarín.

La reacción de Chávez, según el matutino Página 12, ha sido pedir a la compañía Petróleos de Venezuela (PDVSA) que “emule el gesto del mandatario argentino”.

“O sea, que si Antonini Wilson fue efectivamente el acompañante (en el vuelo) de Daniel Uzcateguy Speech, hijo del vicepresidente de esa petrolera, la empresa tome cartas en el asunto y disponga remociones”, añadió el periódico.

PDVSA abrió una investigación interna para determinar por qué junto a Antonini Wilson había cuatro empleados de la compañía en ese vuelo.

Antonini Wilson acompañaba al hijo de Diego Uzcategui Matheus, presidente de PDVSA-Argentina, en vísperas de una visita de Chávez al país, y a bordo de un avión que venía de Caracas con dos altos funcionarios del gobierno argentino.

La reacción inmediata de Kirchner fue despedir a Uberti, mano derecha del hombre fuerte del Gobierno argentino, el ministro De Vido, pero se libró de culpas al otro funcionario, el jefe de la firma estatal energética ENARSA, Exequiel Espinosa.

El diario La Nación reveló que Uberti, desplazado como jefe de la oficina gubernamental de Obras Viales, manejaba fondos oficiales por unos 300 millones de dólares, y era un alto representante del gobierno en las negociaciones comerciales y políticas con Venezuela.

Clarín publicó este domingo una fotografía de una Ferrari roja propiedad de Antonini Wilson estacionada frente a una mansión del empresario en la localidad estadounidense de Key Biscayne, en Miami (Florida, EU).

La crónica dio cuenta de que en el estado de Florida se han radicado en los últimos años unos 100,000 venezolanos, la mayoría de ellos antichavistas, huyendo de lo que Chávez llama “el socialismo del siglo XXI”.

Los casi 800.000 dólares detectados en la maleta quedaron bajo custodia judicial y no fueron reclamados por Antonini Wilson al salir del país, 48 horas después del incidente.

“Decime, ¿cómo carajo pasó esto?”, le reprochó Kirchner a De Vido, enfurecido por el escándalo, y antes de exigirle que echara a Uberti, según relató Página 12 citando fuentes oficiales.

El Gobierno postula a la presidencia en los comicios del 28 de octubre a la primera dama y senadora Cristina Fernández, cuya imagen quedó mellada frente a un electorado con fuerte percepción de que existe corrupción, pero que pese a ello la mantiene al frente de las encuestas de intención de voto sin rivales a la vista, según la firma OPSM.

Pero toda la prensa coincidió en comentar que el escándalo reflotó las disputas palaciegas, entre ellas la que libran el ministro De Vido y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

“La batalla es entre los que se van en diciembre (si gana Cristina Fernández) y los que quieren quedarse”, dijo Clarín.