•   Lima, Perú  |
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  • EFE

Un terremoto que se prolongó durante unos 11 segundos y alcanzó una escala de 7.9 grados en la escala Richter sacudió anoche a todo el Perú, causando graves daños en la infraestructura. Hay un reporte preliminar de al menos 50 muertos y 300 heridos, además de una alerta de tsunami que mantuvo a la expectativa a 11 países, incluyendo a Nicaragua.

El Instituto Sismológico del Perú y el Servicio Geológico de Estados Unidos unificaron opinión respecto de la escala de 7.9 grados que alcanzó el movimiento, que tuvo lugar a las 6:41 de la noche en Perú (5:41 en Nicaragua), y ubicaron el epicentro en mar adentro, a unos 169 kilómetros al suroeste de Lima, con una profundidad de 47 kilómetros.

Millones durmieron en calles y aceras
Precisaron que la mecida se sintió en todo el territorio peruano y en los cinco países vecinos, y afectó las 25 regiones del país, obligando a más de 27 millones de peruanos a dormir en las calles y aceras.

La ciudad costera más cercana, Chincha, es la más afectada, según Carlos Córdova, del Cuerpo de Bomberos, quien señaló que allí hubo fuertes derrumbes, al igual que en la cercana Ica, ubicada a unos 300 kilómetros al sur de Lima.

En Ica una iglesia se derrumbó, y en la vecina Pisco, los medios locales reportaron al menos unos 30 muertos no confirmados por las autoridades, debido al colapso de las comunicaciones y de la energía en esos lugares.

Reportes de prensa desde Ica indican que la ciudad entera está en tinieblas y que la situación es caótica, en medio de gritos y llantos que se escuchan en la oscuridad. El Instituto Geofísico del Perú informó de varias réplicas nocturnas de sismos, que mantenían en vilo a la población.

50 muertos y 300 heridos
Córdova dijo al amanecer que la cifra de muertos había ascendido a 50, igual que los heridos que sumaban más de 300. Agregó que en el sector de La Punta, en el puerto del Callao --que sirve a Lima-- sería evacuado por recomendación de la Marina, que detectó movimiento anormal de las olas del Océano Pacífico y se esperaba un tsunami.

Minutos después, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, ubicado en Hawai, Estados Unidos, divulgó una alerta previa de tsunami para 11 países: Perú, Chile, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, México, Honduras y Nicaragua.

La alerta duró por lo menos dos horas y media, y en este tiempo El Salvador, Costa Rica y Guatemala declararon sus “alertas verdes” en las costas y mantuvieron un monitoreo constante de olas y marejadas.

La alerta en Nicaragua
El oficial de turno del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) confirmó a EL NUEVO DIARIO que, efectivamente, había una alerta para Nicaragua, y cumplía con los requisitos para declarar una alerta verde, pero al final no fue declarada porque se suspendió dicho aviso.

El reporte inicial indicaba que no tenía constancia de que se hubiera generado un tsunami, y que la alerta se basaba “solamente en la evaluación del terremoto”. “Un terremoto de estas dimensiones tiene el potencial de generar un tsunami destructivo, que puede golpear las zonas costeras cercanas al epicentro en minutos, y a zonas más distantes en horas”, agregaba el informe.

El ministro de Salud peruano, Carlos Vallejo, señaló a través de la radio que se había decretado la alerta roja, la máxima emergencia.

El movimiento telúrico desató escenas de pánico en la capital peruana, además de roturas de vidrios y daños visibles en edificios. Las comunicaciones colapsaron y lentamente se van restableciendo, aunque la energía eléctrica y el servicio de agua potable se mantienen.

Réplica de 5.9 grados
En seguida después del sismo mayor, hubo varias réplicas más leves, que se sintieron incluso en Ecuador. El US Geological Survey (USGS) indicó que una de ellas tuvo una magnitud de 5.9 grados.

Las autoridades no han podido establecer un balance de daños o víctimas e hicieron un llamado a la calma. En los informes preliminares varias personas han sufrido infartos o crisis de nervios.

El presidente Alan García se dirigió al país y señaló, sin citar cifras, que “no hay afortunadamente un alto número de muertos para un evento de esta magnitud. Hay sectores duramente golpeados. Estamos recibiendo informaciones para tomar decisiones”.

“En verdad, la magnitud del evento ha sido muy grande. Mucha de la energía del movimiento se ha liberado y siguen a veces réplicas de baja intensidad, por lo que pedimos serenidad”, añadió.

Suspenden clases y huelga médica
El Presidente también indicó que las clases escolares se suspenden para este jueves en precaución de los daños en las estructuras. Una huelga médica que se había iniciado este miércoles de manera parcial fue suspendida para que todo el personal sanitario estuviera a disposición para la atención de esta emergencia.

Más de dos horas después de sucedido el terremoto, muchas personas continuaban en la calle y las escenas de pánico se sucedían. Varios edificios fueron evacuados como medida de seguridad, y en los principales distritos de Lima se veía cómo la gente recogía escombros por la cantidad de vidrios rotos y paredes dañadas.

Anuncian ayuda internacional
Varios países anunciaron medidas de monitoreo, evacuación y ayuda. El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ordenó la “evacuación parcial” del puerto de Tumaco, en el extremo suroeste del país, y de otros poblados de la costa pacífica, cercanos a Ecuador.

Añadió que se pusieron en movimiento todos los “dispositivos para atender el Pacífico y para acudir a Perú, si fuere el caso, a ayudar a nuestros compatriotas peruanos”.

En edificios altos de Bogotá y de otras ciudades también se sintió el terremoto y lo mismo ocurrió en La Paz.

El Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) de Ecuador pidió a las autoridades de localidades costeras y a las capitanías de puerto que se mantengan en alerta y observen el comportamiento del mar.

El director encargado del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, Eric Chichaco, indicó que la posición geográfica de su país aleja el peligro de que sea afectado por un posible tsunami.

El alcalde de Panamá, Juan Carlos Navarro, expresó su solidaridad con los peruanos por el terremoto, y ofreció toda la ayuda posible del ayuntamiento que dirige.

En Costa Rica, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) alertó a la población sobre la posibilidad del tsunami, y aseguró que se mantendrán en completa alerta.

El presidente mexicano, Felipe Calderón, se comunicó por teléfono con su homólogo peruano, Alan García, para expresarle la solidaridad del pueblo de México ante la catástrofe, y ofrecerle ayuda humanitaria.