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  • AFP

El general estadounidense David Petraeus recomendó hoy en Washington que se congele durante 45 días, a partir de julio, una retirada de las tropas norteamericanas de Irak, mientras en Bagdad sus soldados libraban duros combates contra las milicias chiitas.

"Recomiendo a mi cadena de mando que continuemos con el retiro de las brigadas de combate enviadas como refuerzos y que al término del retiro de la última de esas (cinco) brigadas en julio, iniciemos un período de 45 días de evaluación y consolidación", dijo Petraeus en el Congreso estadounidense.

"Al final de ese período, comenzaremos un examen de las condiciones sobre el terreno, con el fin de determinar en qué momento podemos recomendar nuevas reducciones" del contingente estadounidense, agregó el militar norteamericano de más alto rango en Irak.

El presidente de la comisión de las Fuerzas Armadas del Senado, el demócrata Carl Levin, criticó que se planteara "una pausa de duración indeterminada" del retiro de tropas.

Siguiendo con sus palabras ante el Congreso, Petraeus estimó que Irán jugaba un papel "destructivo" en Irak, sobre todo al apoyar a las milicias chiitas.

Pero el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, contraatacó al aseverar que Estados Unidos utilizó los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington como "pretexto" para lanzar sus operaciones militares en Irak y Afganistán.

Mientras, el embajador de Estados Unidos en Bagdad, Ryan Crocker, quien también habló ante el Congreso, dijo que los refuerzos militares estadounidenses permitieron avances "sustanciales" en la seguridad en Irak, pero la situación es "reversible", lo que exige la prolongación del involucramiento norteamericano.

Crocker aclaró que un acuerdo que se negocia entre Washington y Bagdad para permitir el mantenimiento de las tropas estadounidenses en Irak más allá del 31 de diciembre "no atará de manos a la próxima administración", que inicia en la Casa Blanca en enero de 2009.

Gracias a este acuerdo, "existirá un marco legal en presencia de las tropas estadounidenses, similar a lo que existe en cerca de 80 países del mundo", explicó Crocker.

El contingente estadounidense en Irak se eleva actualmente a 158.000 hombres. Antes de julio ese número caerá a 140.000 soldados, es decir 10.000 más que antes del envío de los refuerzos a principios de 2007.

Al menos doce personas murieron en Irak en los combates que enfrentaron el martes a las tropas estadounidenses e iraquíes con las milicias chiitas de Moqtada al Sadr en los suburbios de Sadr City en Bagdad, según fuentes médicas. Treinta y seis personas resultaron heridas, según las mismas fuentes.

En total, unas cuarenta personas murieron desde el comienzo de los combates el domingo en ese inmenso suburbio popular del noreste de Bagdad, bastión de la milicia del Ejército del Mahdi del dirigente radical Moqtada al Sadr.

Este último amenazó con poner fin a la tregua iniciada en agosto de 2007 y que contribuyó a una clara reducción de la violencia los últimos meses.

Apoyado por Washington, el gobierno del primer ministro Nuri al-Maliki inició a fines de marzo una pulseada con Moqtada al Sadr y su milicia.

A finales de marzo chocaron las fuerzas iraquíes y los milicianos de Moqtada al Sadr, provocando más de 700 muertos, según la ONU.

Sadr City y sus dos millones de almas, privadas de electricidad, comienzan a sufrir graves dificultades de aprovisionamiento, según sus habitantes.

En Washington, David Petraeus y Ryan Crocker hablaban, entre otros, frente a los candidatos a la presidencial estadounidense de noviembre. Los precandidatos demócratas Hillary Clinton y Barack Obama reiteraron en esta ocasión sus críticas a la guerra en Irak y reclamaron el retiro de las tropas.