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  • AFP

La CIA reveló al público uno de sus míticos aviones de vigilancia del tiempo de la Guerra Fría, el A-12, dedicado en los años 60 al espionaje de Vietnam y Corea del Norte, que en su momento batió todos los récords de velocidad y altitud.

Este avión de vigilancia, de cerca de 30 metros de largo, fue concebido por Estados Unidos a comienzos de los años 60 en el marco de un programa secreto bautizado Oxcart, cuyos detalles acaban de ser revelados por la CIA.

"Maravilla de la construcción aeronáutica, el A-12 dejó sin aliento a quienes lo veían por primera vez", comentó el director de la CIA, Michael Hayden, durante una ceremonia el miércoles en la sede de la agencia de inteligencia en Langley, Virginia (este).

Volaba más alto

Concebido para reemplazar al legendario avión de vigilancia U-2, el A-12 volaba mucho más alto y cerca de cuatro veces más rápido, para escapar a cualquier intercepción o dispositivo anti-aéreo.

El aparato, de Lockheed Martin, era capaz de volar a más de 25 mil metros de altitud --tan alto que se podía ver la curva de la Tierra desde la cabina-- y a más de 3 mil 500 kilómetros por hora, es decir 3,2 veces la velocidad del sonido.

El avión espía era tan rápido que apenas necesitaba 12 minutos para sobrevolar todo el territorio de Vietnam del Norte. "El objetivo era dotarse de un avión capaz de adelantar a cualquier misil soviético", según el director de la CIA.

A la máxima velocidad de crucero, la temperatura de los bordes exteriores de la cabina podía alcanzar los 400 grados, justificando así el uso del titanio, muy resistente al calor, para construir el aparato.

Sólo se fabricaron quince ejemplares, y hoy sólo quedan nueve de ellos. Los otros quedaron destruidos en accidentes que costaron la vida a dos pilotos. Ningún A-12 fue interceptado, a pesar de que los radares rusos y chinos lograban localizarlos.

"Se nos podía seguir por radar, pero nadie tuvo nunca un misil tan rápido y que llegara tan alto como para alcanzarnos", recuerda el coronel retirado de la Fuerza Aérea Ken Collins, uno de los seis pilotos que manejaron esos aparatos.

Joya de la tecnología, el A-12 tuvo una carrera corta: de 1965 a 1968. Fue reemplazado por el más conocido SR-71 Blackbird, un biplaza destinado a la Fuerza Aérea con características bastante similares.