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Senadores de partidos de izquierda y el rector de la Universidad Autónoma de México (UNAM) mostraron hoy su enojo contra el presidente colombiano Alvaro Uribe, que acusó de "terroristas" a cuatro estudiantes mexicanos que murieron en el ataque al campamento de las FARC.

Senadores de la coalición izquierdista Frente Amplio Progresista (FAP), que encabeza el Partido de la Revolución Democrática, exigieron hoy una "disculpa" de Uribe, quien durante su estancia en Cancún (este) para un foro ecónomico se refirió repetidamente a los estudiantes como "terroristas".

Los mexicanos que murieron en el ataque colombiano contra un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano en marzo, "eran civiles que no vestían uniformes militares ni portaban armamento de algún tipo", señaló el FAP en un pronunciamiento.

"No obstante esto, el Ejército colombiano utilizó armamento prohibido por las Naciones Unidas, granadas de fragmentanción y balas expansivas y remató disparando a quemaropa y dando el tiro de gracia a aquellos heridos que alcanzaron a sobrevivir", señalaron los legisladores.

De su lado, el rector de la UNAM, José Narro, lamentó las declaraciones de Uribe y exigió pruebas al gobierno colombiano que acrediten una eventual complicidad de los jóvenes estudiantes muertos, tres de ellos de esa universidad, en el ataque contra las FARC.

"Cuando uno acusa, uno tiene la responsabilidad y la obligación de presentar las pruebas. Si uno además ocupa una posición tan relevante, como la de representar a un gobierno y a un Estado nacional, se debe ser todavía mucho más cuidadoso", dijo Narro a la prensa.

Durante su estancia en Cancún, con motivo del Foro Económico Latinoamericano, Uribe afirmó que los estudiantes mexicanos eran "cómplices" de las FARC.

Las fricciones con el mandatario colombiano llegaron al punto de que durante la clausura del Foro, el presidente mexicano Felipe Calderón pronunció ante más de 500 asistentes un duro discurso en el que se refirió a las declaraciones de Uribe.

"Es mi deber defender los intereses de los mexicanos y responder por un ataque que lamentamos y rechazamos. No debemos prejuzgar ni calificar ni en un sentido ni en otro sobre estos jóvenes: esperemos que terminen las investigaciones", subrayó Calderón ante Uribe.

Además de los cuatro mexicanos que murieron en el campamento de las FARC, otra estudiante, Lucía Morett, resultó herida y ahora se encuentra en Nicaragua en respuesta a una oferta de protección del gobierno del presidente Daniel Ortega.