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QUITO / AFP

Catorce jóvenes murieron y otros 15 permanecían hospitalizados a causa del incendio que consumió el sábado una discoteca de Quito, donde se realizaba clandestinamente un concierto de rock, dijeron las autoridades ayer domingo.

“El balance se cerró con 14 muertos y 15 heridos con quemaduras de segundo grado, que se encuentran en varios centros de salud”, señaló a la AFP Henry Ochoa, portavoz de la Cruz Roja.

Un primer informe suministrado por Jorge Cueva, jefe del organismo provincial de salud, daba cuenta de 17 muertos.


45 lesionados
Cuarenta y cinco personas más --en su mayoría jóvenes-- fueron atendidas con lesiones y trastornos respiratorios por inhalación de humo, pero sólo 15 permanecían bajo observación o en estado crítico en tres centros hospitalarios, según organismos de socorro.

El incendio devoró la discoteca Factory, en el sur de Quito, donde varías bandas de rock ofrecían un concierto al que había asistido unas 300 personas, muchas de ellas menores o de entre 20 y 25 años.

“Cuando se desplomó el techo y vi las llamas, sólo cogí mi guitarra y salté por el escenario”, relató al diario Hoy Dany Calderón, uno de los músicos que esperaba su turno antes de que comenzara el fuego.

“El local tenía permiso de funcionamiento como discoteca, pero no para efectuar espectáculos ni conciertos en vivo. Este concierto no tuvo tampoco permiso de la oficina de espectáculos públicos”, denunció el alcalde de Quito, Paco Moncayo.


Músico lanzó bengala
Las llamas se desataron cuando uno de los músicos lanzó una bengala. El fuego se propagó rápidamente dentro del local cubierto de aluminio y material inflamable.

“Creemos que una luz de bengala causó el fuego. La discoteca estaba cubierta de material combustible, y lo más lamentable es que las salidas estaban aseguradas con candado”, afirmó Jaime Benalcázar, jefe del cuerpo de bomberos de la capital ecuatoriana.


Tres días de duelo
El alcalde dispuso tres días de duelo y ordenó el arresto de los propietarios del lugar al término de una reunión con el Concejo, que calificó el hecho como una de las peores tragedias de los últimos tiempos en Quito.

“El Concejo reclama de las autoridades judiciales y de Policía que se establezca la responsabilidad de este caso, y ordena la prisión” de los responsables, indicó Moncayo.

Trece de los cadáveres permanecían en la morgue, y la mayoría deberán ser sometidos a pruebas de ADN para confirmar su identidad debido a que llegaron “totalmente calcinados”, según el mayor Marcelo Jácome, director de Medicina Legal.

Una tragedia similar conmovió a Buenos Aires en 2004, cuando un incendio en una discoteca donde se llevaba a cabo un concierto de rock dejó 194 muertos y 700 heridos, casi todos jóvenes.