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  • AP

Al-Qaida ha logrado recuperar parte de la fuerza que tenía antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, usando como bases sitios remotos en Pakistán, en tanto los ataques terroristas en la vecina Afganistán aumentaron el año pasado un 16%, informó el miércoles el gobierno del presidente George W. Bush.

En su informe anual sobre el terrorismo, el departamento de Estado dice que los ataques en Irak bajaron ligeramente entre 2006 y 2007. Sin embargo, un 60% de los muertos por ataques terroristas a nivel mundial ocurrieron en esa nación que Estados Unidos invadió en marzo de 2003.

Más de 22 mil personas murieron en ataques terroristas en todo el mundo en el 2007, un 8% más que en el 2006, aunque la cifra total de ataques se redujo, dijo el informe.

Unos 13 mil 600 civiles murieron en el 2007 en Irak, dijo el informe. Añadió que la alta cifra podría atribuirse a un 50% de aumento en la cifra de atentados suicidas. Los ataques suicidas con vehículos subieron un 40% en el 2007 en relación al 2006, y los ataques suicidas a pie, se acrecentaron un 90%.

En Irak, Afganistán y en otras partes, al-Qaida y sus simpatizantes siguen siendo ''la mayor amenaza terrorista contra Estados Unidos y sus aliados'', pese a esfuerzos que se realizan para combatirlos, según el informe. El informe señaló que Ayman al-Zawahiri, un pediatra egipcio que es el lugarteniente de bin Laden, se ha convertido en el ''planificador estratégico y operacional'' del grupo.

Al-Qaida ''ha reconstruido parte de su capacidad de operaciones que tenía antes del 11 de septiembre a través de la explotación de áreas tribales en Pakistán ... el reemplazo de lugartenientes muertos o arrestados, y el restablecimiento de cierto control central por parte de su liderazgo, especialmente Ayman al-Zawahiri'', indicó el informe.

El departamento de Estado culpó como razón principal de ese robustecimiento de al-Qaida a la decisión del gobierno de Pakistán de firmar una tregua con líderes tribales el año pasado. Posteriormente, la tregua cesó, pero el nuevo gobierno de Pakistán está ahora renegociando un acuerdo similar. Algunos en la administración norteamericana temen que la nueva tregua tenga resultados similares y socave aún más los esfuerzos por combatir a al-Qaida.

Tanto el previo cese del fuego como la inestabilidad en la región habrían ''ofrecido al liderazgo de al-Qaida una mayor movilidad y capacidad para entrenar (agentes) y planificar operaciones, con el propósito de atacar a Europa occidental y a Estados Unidos'', dijo el informe.

De acuerdo al informe, pese al arresto de numerosos miembros de al-Qaida, sus líderes ''continúan planificando ataques y cultivando fuertes lazos para la realización de operaciones ... en Medio Oriente, Africa del Norte, y Europa''.

Una de las principales causas de preocupación son los simpatizantes de al-Qaida ''que atacaron un edificio de las Naciones Unidas en Argelia, matando a más de 40 personas, e hiriendo a más de 150 el año pasado'', dijo el informe.