Jorge Eduardo Arellano
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LA PAZ / AFP

El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció ayer jueves la toma de control de cuatro compañías petroleras --tres de ellas por decreto-- y de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), gerenciada por la italiana Euro Telecom, en una ola de nacionalizaciones que refuerzan su política socialista.

Morales dio un importante paso en la nacionalización de los hidrocarburos al anunciar la compra de la mayoría accionaria de la petrolera Andina, en la que la española-argentina Repsol-YPF tenía supremacía, y tomó el control por decreto de otras tres compañías.

Las empresas afectadas son Chaco (British Petroleum), Transredes (Ashmore) y CLHB, de capitales alemanes y peruanos.

Morales saludó el acuerdo con Repsol-YPF y la cooperación del gobierno español para el nuevo acuerdo, que lleva “a crear una mayor confianza entre dos naciones, como España y Bolivia, y confianza entre empresa a empresa”.


Control a 18 campos petroleros
Con este contrato Bolivia vuelve a recuperar la mayoría accionaria en 18 campos petroleros, donde la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tendrá presencia en el directorio, la junta de accionistas y la administración.

Morales fustigó la falta de voluntad de las otras tres compañías y justificó el control por decreto asumido este jueves, pues recordó que una de las promesas de su gobierno y el pilar de su gestión económica es recuperar los recursos naturales.

En su discurso, el mandatario recordó que antes de su gobierno y de la nacionalización de los hidrocarburos, Bolivia recibía un ingreso de 300 millones de dólares al año, que subirán en 2008 a 2,500 millones.

No se precisó en lo inmediato de manera oficial cuánto costará al Estado boliviano la toma de control de esas cuatro compañías, aunque medios de prensa locales calculaban la operación en unos 124 millones de dólares.


Control absoluto de Entel
En el tema de telecomunicaciones, el jefe de Estado afirmó que “Entel vuelve a manos del pueblo boliviano”, e instruyó el control absoluto de la empresa, si es necesario con la ayuda de la fuerza pública.

“Si hemos tardado más de dos años (en la estatización) no ha sido por flojera, no ha sido por negligencia; intentamos dialogar, negociar con Euro Telecom, los ministros hicieron esfuerzos pero lamentablemente no hubo voluntad”, deploró Morales.

El Estado boliviano se encontraba en litigio con la empresa boliviana de telecomunicaciones administrada por Euro Telecom International (ETI), por una deuda tributaria de 25.6 millones de dólares desde que fue privatizada en 1996, durante el gobierno del presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada.

La empresa italiana Stet adquirió 50% de las acciones, y posteriormente se las transfirió a ETI.

Morales pidió a la Policía que “si hubiera alguna resistencia de algún trabajador, de algún funcionario de esta empresa de telecomunicación, (tomar) el control absoluto, a partir de este momento, de Entel”.

“Antes de llegar al gobierno dijimos que queríamos socios y no dueños (de los recursos naturales), y estamos cumpliendo”, afirmó el mandatario en un acto de masas que se realizó en la Plaza de Armas de La Paz, en conmemoración del Día del Trabajo.

Las medidas fueron lanzadas en medio de la peor crisis política que enfrenta Morales desde que asumió el poder en enero de 2005.

El jefe de Estado está enfrentado con líderes cívico-empresariales de seis regiones del país, en torno al proyecto de nueva constitución de corte estatista que impulsa su gobierno, y los estatutos liberales que defienden las regiones rebeldes.

El presidente replicó de esta manera, con un masivo acto de masas en La Paz, su principal reducto electoral, al cierre de campaña por el “Sí” efectuado en Santa Cruz (Este), que el domingo llevará a cabo un referendo sobre autonomías en abierto desafío al poder central.