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  • EFE

Al menos 60 personas han muerto hoy, siete de ellas civiles, en una ofensiva de los insurgentes talibanes contra un distrito de la provincia occidental de Farah y otra de la OTAN en la sureña Kandahar, informaron fuentes oficiales.

Unos 400 talibanes procedentes de la provincia vecina de Helmand lanzaron hoy un ataque contra Gulistán, en Farah, y lograron apoderarse temporalmente del cuartel general de la localidad, dijo el jefe de Policía de la provincia, Abdul Rajman Sarjan.

Las fuerzas policiales locales, apoyadas por la población, hicieron frente a los talibanes, afirmó, para informar de la muerte de 30 insurgentes, tres policías y siete civiles en los combates, que aún continúan.

Según Sarjan, fuerzas afganas de seguridad fueron enviadas a Gulistán para ayudar a contener la ofensiva insurgente. Mientras, en la provincia de Kandahar fueron tropas del Ejército afgano y de la fuerza ISAF que comanda la OTAN las que lanzaron un ataque para expulsar a los insurgentes del distrito de Arghandab.

De acuerdo con el jefe policial de Kandahar, Sayed Agha Saqib Said, en el ataque combinado han muerto 20 talibanes y otros tantos han resultado heridos.

Saqib no informó de bajas entre las fuerzas afganas e internacionales en la operación, que sigue en marcha. Además, cuatro personas murieron hoy al estallar una mina al paso de su vehículo en el este de Afganistán.

Este ataque tuvo lugar en la provincia oriental de Laghman y acabó con la vida del jefe de la Inteligencia del distrito de Qarghai, y de tres de sus hombres, según el gobernador provincial, Gholab Mangal.

Unas 5 mil personas han perdido la vida en Afganistán a causa de la violencia este año, el más sangriento desde la caída del régimen talibán, en 2001.