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PEKÍN /AFP

Los emisarios del Dalai Lama se reunirán el domingo con las autoridades chinas para entrevistas “informales” sobre Tíbet, mientras la voz oficial china en esa región, El Diario del Tíbet, lanzaba nuevas diatribas contra el líder religioso tibetano.

“Los dos emisarios llegarán hoy a China desde Europa y Estados Unidos. Las discusiones se llevarán a cabo el domingo en Shenzhen”, indicó por teléfono a la AFP el secretario del jefe espiritual tibetano, Chhime R. Chhoekyapa, quien se expresaba desde Dharamsala (norte de India).

Chhoekyapa había indicado poco antes que los enviados se reunirían “tan pronto lleguen”, con los responsables del Departamento de la Unidad del Trabajo (UFWD) chino, a cargo de la política general en materia de religiones.

El programa y el trayecto preciso de los emisarios, Lodi Gyaltsen Gyari y Kelsang Gyaltsen, no fueron revelados.

Thubten Samphel, portavoz del gobierno tibetano en el exilio, había informado el viernes de que los dos representantes se encontraban en Hong Kong.

Los emisarios son esperados para entrevistas “informales” sobre Tíbet, pero ello no impidió a las autoridades chinas renovar sus ataques contra “la camarilla” del Dalai Lama, como los medios chinos llaman al entorno del líder espiritual, acusándolo de querer sabotear los Juegos Olímpicos.

“Mientras exista `la camarilla del Dalai` nuestra lucha seguirá. Debemos reforzar nuestra vigilancia y no bajar la guardia”, según un editorial este sábado del Diario de Tibet.

El Dalai Lama vive exiliado en la ciudad india de Dharamsala desde 1959, donde también se encuentra el gobierno tibetano.

En abril, China ofreció al Dalai Lama reanudar el diálogo sobre la situación en Tíbet, ante la presión internacional por la represión de las tropas gubernamentales chinas de unas protestas en marzo en la capital tibetana, Lhasa.

Los manifestantes pro tibetanos centraron sus protestas en las últimas semanas en el periplo mundial de la antorcha olímpica, causando incidentes, en algunos casos violentos, en sus etapas de Londres, París y San Francisco.

Esos sucesos provocaron, por su parte, protestas antioccidentales en China.

La antorcha olímpica llegó este sábado a Macao, sin incidentes y con miles de personas en las calles, en su última etapa antes de desembarcar en la China continental.

El viaje de los enviados Lodi Gyaltsen Gyari y Kelsang Gyaltsen será el primer encuentro entre responsables chinos y representantes del Dalai Lama desde las revueltas en Lhasa.

“Durante su breve visita, los enviados tratarán el urgente tema de la actual crisis en las zonas tibetanas”, declaró a la AFP en Dharamsala el portavoz Thubten Samphel.

Los dos enviados “transmitirán la profunda preocupación del Dalai Lama sobre cómo las autoridades chinas manejan la situación y aportarán sugerencias para llevar la paz a la región”, dijo Samphel.

Pese a las expectativas creadas por la visita, los líderes tibetanos calificaron las conversaciones de “consultas informales” y subrayaron que no forman parte de las seis anteriores rondas de diálogo iniciadas en 2002 e interrumpidas en 2007.

“Veremos lo que sale de estas negociaciones, pero nuestra experiencia en el pasado nos indica que no podemos creer en los chinos, nunca son sinceros”, declaró Tsewang Rigzin, presidente del Congreso de la Juventud Tibetana, con sede en Dharamshala.

Al menos 203 personas perdieron la vida en los disturbios del Tíbet reprimidos por China desde el 10 de marzo, según los tibetanos en el exilio. Pekín acusa a “los revoltosos” tibetanos de haber dado muerte a 18 civiles y dos policías.