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La región boliviana de Santa Cruz aprobó este domingo de manera abrumadora un referendo autonómico considerado ilegal por el gobierno de Evo Morales, según la encuesta a boca de urna de la privada televisora Red Uno, que atribuyó al Sí 85.9% de los votos favorables.

El rechazo a la propuesta fue de 14.1% de los votos, según el informe de Red Uno, en un referendo que tuvo incidentes aislados entre sus partidarios y detractores que dejaron un muerto y al menos 28 heridos, según datos oficiales.

Los primeros resultados de la Corte Electoral Departamental se conocerán este mismo domingo, según informó. Dicha corte es encargada de la votación a falta de la Corte Nacional, que declaró ilegal la consulta.

El gobierno boliviano descalificó el resultado del referendo, y alegó que el porcentaje del 85% por el Sí, no toma en cuenta el abstencionismo, los votos blancos y nulos, que "suman casi el 50% del total de inscritos".

"Hemos visto con asombro cómo ponen cifras y porcentajes que no reflejan la realidad de lo sucedido. El 85% por el Sí y el 15% por el No, ignora lo que ha pasado con la abstención, los votos blancos y nulos, por eso tienen una idea equivocada", afirmó el vocero presidencial, Iván Canelas, en la primera reacción oficial al resultado de la consulta.

El portavoz presidencial aseguró que por los resultados que maneja el Gobierno, "Santa Cruz está dividida", pues recordó que la consigna de los movimientos sociales era "la abstención". Citando datos de la red católica Fides y de la televisora ATB, Canelas dijo que de los 935,000 ciudadanos inscritos no asistieron a votar alrededor de 400,000 (40%), a los que se tendría que sumar los votos en blanco y nulos.

El portavoz presidencial recordó que antes de la consulta, a la que el gobierno califica de ilegal y anticonstitucional, el presidente de la Corte Departamental Electoral, Juan Carlos Parada, dijo que si se registrara más de 18% de abstencionismo, porcentaje que se registró en el referendo por autonomías en julio de 2005, sería un fracaso para el movimiento autonomista.

"Ahora queremos que reconozcan la realidad. El referendo ha sido un fracaso, y con esta división del voto, es un rechazo a las intenciones de la prefectura y de los líderes cívicos de dividir al país", remarcó.

En abierta rebeldía al gobierno nacional que lo consideró secesionista, el referendo fue convocado por las autoridades de Santa Cruz, el departamento más rico de Bolivia, en busca de dotarse de un régimen autonómico que le otorgue mayor independencia política y económica del poder central de La Paz.

Incidentes de violencia

En la capital de la región, de 1.2 millones de habitantes, se registraron incidentes en zonas donde predominan los seguidores de Morales, con saldo de 20 heridos. Los incidentes más fuertes se registraron en 'Plan 3,000', un barrio pobre donde se asientan unos 250,000 inmigrantes de las tierras altas de Bolivia, con quema de votos y urnas y choques con palos y piedras entre partidarios de ambos bandos, constataron periodistas de la AFP.

Allí también se encendieron fogatas en las calles donde se quemaron urnas y votos, aunque paulatinamente la calma llegó. También en los poblados santacruceños de Montero, San Julián y Yapacaní se destruyeron urnas de votos, luego de que pobladores bloquearan dos rutas interdepartamentales.

El ministro de Gobierno (Interior) de Bolivia, Alfredo Rada, consideró que el referendo "ha fracasado porque simplemente ha llevado a la división del propio pueblo cruceño". "Más allá de cualquier otro resultado, el resultado del día es que esta consulta ha fracasado (...) porque simplemente ha llevado a la división del propio pueblo cruceño", dijo Rada en rueda de prensa en La Paz.

Rubén Costas, Gobernador de Santa Cruz, impulsor de la autonomía y quien el sábado se refirió a la jornada como "la refundación de una nueva Bolivia", destacó por su lado el "ambiente festivo" de la consulta. Mientras, el líder cívico de Santa Cruz, Branko Marinkovic, cuestionó a los sectores progubernamentales "que impulsaron los hechos de violencia" de esta jornada.

Las divisiones en torno a este referendo muestran la fractura entre la comunidad indígena andina y la población de las planicies agrícolas del este, donde está Santa Cruz, en su mayoría blanca y mestiza. Tres departamentos --Beni, Pando y Tarija-- realizarán en junio sus propios referendos autonómicos siguiendo el ejemplo de Santa Cruz y ampliando el desafío al gobierno izquierdista de Morales.

Mientras, en varias ciudades de Bolivia se desarrollaron cabildos populares en rechazo al referendo cruceño. Miles de personas se reunieron en La Paz, en su vecina El Alto, en Cochabamba y Oruro. Previamente las Fuerzas Armadas declararon que la intención autonomista de Santa Cruz "afecta la seguridad y defensa nacional del Estado boliviano".

El referendo cruceño se realizó en medio de un llamado que hizo el viernes la Organización de Estados Americanos (OEA) por la unidad nacional y la democracia en Bolivia, durante una sesión extraordinaria realizada en Washington.

En el exterior, el presidente venezolano Hugo Chávez acusó al gobierno de Estados Unidos y a la "oligarquía boliviana" de generar la violencia que provocó varios heridos en Santa Cruz.