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SANTIAGO / AFP
Los habitantes del poblado de Chaitén, sur de Chile, evacuados hacia otras localidades debido a la erupción del volcán del mismo nombre el viernes, enfrentan este domingo un panorama incierto ya que las emisiones de ceniza podrían continuar por meses, advirtieron las autoridades.

“No existe un registro histórico acerca de este volcán, y, por lo mismo, no podemos saber si la emisión de cenizas se va a mantener por semanas o meses”, indicó el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma.

Casi la totalidad de la población --de 4,000 habitantes-- ha sido evacuada a ciudades cercanas. El pueblo se encuentra ocupado mayoritariamente por funcionarios de gobierno y personal del Ejército que, junto a la Policía, custodian los bienes de los habitantes del lugar.

Unos pocos se han quedado voluntariamente para no dejar sus hogares.

La presidenta Michelle Bachelet, que se encuentra en el lugar, aplaudió los esfuerzos de la población para movilizarse.

“En Chaitén hicieron un excelente trabajo de registro para sacar a las personas. Quiero decir algo que a mí me emociona conocer: que la gente se organizó, respetó sus turnos. De verdad, la gente merece un aplauso”, dijo.

La presidenta consideró que aún no es momento de decidir la posibilidad de trasladar Chaitén a otro lugar para evitar que la actual situación se repita.

Además, anunció sus intenciones de hacer un sobrevuelo del volcán si las condiciones climáticas lo permiten.

Radio Cooperativa informó que una mujer de 92 años falleció presumiblemente por un paro cardiorrespiratorio durante la evacuación, pero las autoridades no han hecho oficial esta información.

La prensa local ha descrito a Chaitén como un pueblo fantasma, y la televisión ha dado testimonios de los consternados pobladores, debido al incierto retorno a casa y el posible daño ambiental que sufra la zona por los efectos tóxicos de la ceniza.

Parte significativa de la actividad del lugar es la ganadería y la agricultura. Además, se trata de una región tradicionalmente turística.

La comuna de Chaitén está cubierta por varios centímetros de cenizas expulsadas por el volcán, que se ubica a escasos 10 km del área poblada, y que inició su erupción en la madrugada del viernes.

El macizo, de unos 1,000 metros de altura, mantiene este domingo su actividad eruptiva, desprendiendo material aunque de manera más leve.

La otra población mayormente afectada es Futaleufú, comuna a 10 km de la frontera con Argentina y a 156 del volcán, y también cubierta por una gruesa capa de ceniza.

Las autoridades iniciaron un plan de abastecimiento para los afectados.

“En el abastecimiento de alimentos no ha habido problemas”, dijo el ministro de Defensa, José Goñi, que también habló de normalidad en el abastecimiento de combustible, medicinas y agua.

La lluvia de cenizas por la erupción del volcán Chaitén había llegado el viernes a pueblos y ciudades de la provincia argentina de Chubut, limítrofe con Chile, lo que obligó a las autoridades a lanzar una alerta sanitaria, suspender las clases, cerrar aeropuertos y carreteras y distribuir agua en algunas localidades.