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  • EFE

La matanza del 11 de marzo de 2004 en Madrid fue obra de terroristas "yihadistas", según la sentencia del juicio conocida hoy, que absolvió a uno de sus presuntos "cerebros" y descartó la implicación de la organización terrorista vasca ETA.

Las condenas más abultadas fueron para los marroquíes Jamal Zougam y a Otman El Gnaoui como autores de 191 asesinatos consumados, mil 856 asesinatos en grado de tentativa y cuatro delitos de estragos terroristas, lo que representa un pena superior a los 42 mil años de cárcel.

El español José Emilio Suárez Trashorras, que facilitó los explosivos con los que se cometieron los atentados, fue condenado a 34 mil 715 años por su relación con los atentados.

Según la legislación española sólo se cumple un máximo de 40 años de cárcel.

En medio de una gran expectación, el juez Javier Gómez Bermúdez, presidente del tribunal de la Audiencia Nacional que juzgó los atentados más sangrientos de la Historia reciente de España, dio a conocer el fallo, que decepcionó a las víctimas y a sus familiares.

191 muertos y mil 841 heridos

A tres años y medio de la explosión de 10 bombas en cuatro trenes de cercanías de la capital de España, que dejaron 191 muertos y mil 841 heridos, y cuatro meses después de la finalización del juicio, la Audiencia Nacional dictó sentencia y abrió la puerta a todo tipo de reacciones sociales, políticas y mediáticas.

Como hecho probado, el tribunal destacó que los autores materiales de la matanza y los cooperadores condenados hoy "son miembros de células o grupos terroristas de tipo yihadista".

No se hace mención específica, sin embargo, a un grupo terrorista concreto, sino a una célula terrorista de carácter "yihadista" y no se vincula en ningún momento su acción con causa alguna, como podría ser la intervención de España en la guerra de Irak en 2003.

Según la sentencia, participaron un total de 22 hombres: los siete que se suicidaron en una vivienda de Leganés (cerca de Madrid) al verse acorralados por la policía tres semanas después de los atentados, 14 de los procesados (que recibieron penas no superiores a los 15 años de cárcel) y una persona sin identificar.

Se incluye además a Rabei Osman El Sayed "Mohamed El Egipcio", que fue absuelto, al no considerarse demostrado que fuera autor intelectual de la matanza, como decía la Fiscalía, y estar cumpliendo ya condena en Italia por integración en red terrorista.

"El Egipcio", que afrontaba una pena de 38 mil 962 años, escuchó la lectura de la sentencia por vídeo-conferencia desde el Palacio de Justicia de Milán y estalló en llanto al conocer su absolución.

Tampoco fueron condenados como inductores del atentado los otros dos acusados por la Fiscalía, Hassan el Haski y Youssef Belhadj, que finalmente fueron condenado por pertenencia a organización terrorista a penas de 15 y 12 años de cárcel, respectivamente.

El tercer elemento clave de la sentencia fue la confirmación de que ninguna prueba avaló que ETA estuviera implicada en el 11-M.

Esa tesis fue formulada durante el juicio por la defensa de los acusados Jamal Zougam y Basel Ghalyoun, y alentada durante los últimos tres años y medios por medios y sectores conservadores.

El tribunal desmontó los principales elementos de la llamada "teoría de la conspiración", descartando que la dinamita empleada fuera la que habitualmente utiliza ETA o que la bolsa con explosivo que se encontró sin explotar en un tren, y que condujo a los terroristas, pudiera haber sido una prueba manipulada. Las reacciones políticas y sociales fueron inmediatas.

"Se ha hecho justicia"

El presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que "se ha hecho justicia" y subrayó, en una declaración institucional, que esa será "la respuesta que tendrán los que intenten alterar por la fuerza" la convivencia.

Desde el conservador Partido Popular (PP), principal grupo de oposición, su presidente y candidato a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, afirmó que apoyará cualquier investigación que permita avanzar en la acción de la Justicia, después de que los supuestos "cerebros" del 11-M no fueran condenados como tales.

En cuanto a las víctimas y sus familiares, el desencanto fue la tónica general, al considerar escasas las penas impuestas.

El abogado José María de Pablo, representante de la Asociación de Víctimas del 11-M, criticó la ausencia de "autores intelectuales" en la sentencia y manifestó que "alguien tuvo que dar la orden".

Por ello, alertó de que los representantes de las víctimas seguirán buscando a quienes ordenaron los atentados de Madrid.

Desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Juan Carlos Rodríguez Segura, acató la sentencia del tribunal pero advirtió de que el fallo no calmará a todas las víctimas.

Rodríguez Segura consideró "sorpresiva" la absolución de parte de la llamada trama de los explosivos y calificó de "confuso" el reparto de indemnizaciones para los afectados por los atentados.

Sobre la absolución de "El Egipcio", insistió en defender que tiene que haber "más gente" detrás del 11-M.