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  • EFE

Unas 2 mil 300 familias dominicanas aisladas en una treintena de parajes y secciones de la provincia Duarte (norte) por las inundaciones del río Yuna atraviesan por una situación "extremadamente difícil" por la falta de alimentos y medicinas, narraron hoy los propios afectados.

"Estamos pasando hambre, porque los rescatistas no pueden llegar a muchos de los lugares donde nos encontramos", dijo a la prensa Amantina Gómez, una de las afectadas por las inundaciones causadas por la tormenta tropical "Noel" en el territorio dominicano, que se ha cobrado la vida de 56 personas y ha dejado 27 desaparecidas.

La situación es similar a la de otras personas que se encuentran alojadas en los refugios. "Estamos desesperados en los refugios, no tenemos comidas porque los organismos de socorro y las autoridades nos suministran alimentos crudo, pero no tenemos donde prepararlos", dijo, por su parte, Rafaela Brito, quien junto a sus hijos fue desalojada de la comunidad de la Cole, en el Bajo Yuna, una de las zonas más afectadas por las inundaciones.

Desesperación

A medida que pasan las horas la desesperación se hace más latente entre los damnificados. El gobierno comenzó ayer a distribuir alimentos, colchones y mosquiteros a familias afectadas por la tormenta en la provincia Monseñor Nouel y otras zonas afectadas.

Sin embargo, la Defensa Civil dice que se han visto imposibilitada de hacer lo mismo con otras familias que se encuentran aisladas por las inundaciones, porque a los rescatistas se les dificulta llegar hasta las zonas afectadas.

Los organismos de socorro y las autoridades rescataron al menos mil 100 personas de un total de 3 mil 400 que se encuentran incomunicadas a causa de las inundaciones y los desbordamientos de ríos, arroyos y cañadas en esta región.

En la provincia Sánchez Ramírez las autoridades y la Defensa Civil desalojaron a mil 700 familias, mientras 30 comunidades siguen incomunicadas por el desplome de cinco puentes y la crecida de ríos y arroyos.

En Santiago (norte), segunda ciudad del país, donde las lluvias no causaron víctimas ni daños cuantiosos, el Comité Regional de Emergencia (COE) y el Gobierno desalojaron a mil 500 familias que viven en diez sectores ubicados a la orilla del río Yaque del Norte, el cual se desbordó a causa del desagüe de la presa de Tavera-Bao.

El desbordamiento del río Yaque también inundó las localidades de Pueblo Nuevo, el Jobo, Ranchadero, Cana Chapetón, Castañuelas, Palo Verde, el Ahogado, los Solares, Batey la Cruz, las Matas de Santa Cruz y otras. También causó derrumbes en carreteras de las provincias de La Vega, Espaillat, Duarte, Puerto Plata, Santiago y otras de la región norte.