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  • EFE

Costa Rica mantiene una vigilancia constante por los más de mil casos y nueve muertes por leptospirosis que se han presentado en Nicaragua, pero descarta que por el momento la enfermedad cruce la frontera, informó hoy una fuente oficial.

La directora de epidemiología del ministerio costarricense de Salud, Teresita Solano, explicó que "la transmisión de la leptospirosis es muy local y su brote depende de las condiciones en que viva una región".

"Como país mantenemos la vigilancia de rutina, pero esta es una enfermedad que no se transmite tan fácilmente como el dengue o la malaria", afirmó Solano.

Datos oficiales indican que en Nicaragua el número de personas con síntomas sospechosos de padecer leptospirosis es de al menos mil 613, mientras la cantidad de fallecidos se mantiene en nueve.

La epidemia en Nicaragua comenzó en las provincias de Chinandega y León, en el occidente del país, y después se extendió a localidades de Estelí, Nueva Segovia, Chontales, Granada, Caribe Norte y Managua, algunas de esas zonas son fronterizas con Honduras

Según estadísticas oficiales, en Costa Rica se presentan cada año entre 250 y 300 casos de esta enfermedad, principalmente en agricultores y ganaderos de zonas rurales. "Las defunciones registradas son pocas, quizá una o dos al año, pues su tratamiento requiere solo antibióticos", comentó Solano.

La leptospirosis es causada por una bacteria que afecta a diversos animales, entre ellos las ratas, las principales transmisoras para el ser humano.

Una persona puede contagiarse al ingerir alimentos o líquidos contaminados con la orina de animales portadores de la bacteria o a través de heridas abiertas que estén en contacto con agua afectada por la bacteria "leptospira".