•  |
  •  |
  • END

BRASILIA / AFP
La canciller federal de Alemania, Ángela Merkel, buscó disipar ayer miércoles en Brasilia la reciente tensión con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, luego de un áspero intercambio de declaraciones en los últimos días.

“Estoy yendo a participar de la Cumbre Unión Europea-América Latina en Lima. Allí voy a saludar a todos los jefes de estado, les voy a dar la mano a todos, le diré “buenos días” a todos, sin excepciones”, comentó la jefa del gobierno alemán, quien realiza una corta visita de Estado a Brasil.

Chávez es aguardado en la capital peruana, donde debería encontrarse con Merkel, pero su asistencia a la cumbre no está confirmada.

Merkel respondió que asistiría sin preocupaciones a la reunión en Lima, cuando en una rueda de prensa se le preguntó si pretendía responder a recientes declaraciones de Chávez.

El líder venezolano dijo que Merkel pertenece a la misma derecha alemana que apoyó a Adolf Hitler.


Roces comenzaron semana pasada
Las tensiones entre Merkel y Chávez comenzaron la semana pasada, cuando la canciller alemana dijo que el mandatario venezolano no hablaba en nombre de América Latina.

Merkel también rechazó diplomáticamente una eventual mediación del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para reaproximar a los dos mandatarios.

“Pueden quedarse tranquilos, que voy a arreglármelas sola”, comentó.

Por su parte, Lula dijo que “quien conoce a Chávez y a la señora Merkel, puede prever que ambos se van a encontrar, van a tomar un café y las relaciones entre sus dos países continuarán su marcha”.