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LIMA / AFP

Medio centenar de jefes de Estado de la Unión Europea y América Latina se reúnen hoy viernes en Lima para hablar del calentamiento global, la crisis alimentaria y la desigualdad, en un clima enrarecido por una serie de tensiones políticas en la región andina.

La llegada a Lima de los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Álvaro Uribe (Colombia), y Rafael Correa (Ecuador) presagia turbulencias en una cumbre convocada para buscar una posición común en la lucha contra la pobreza y el cambio climático.

Previo a la llegada de los mandatarios a la capital peruana, en Bogotá la Policía Internacional (Interpol) divulgó un peritaje sobre la información contenida en computadores recuperados a las FARC que, según Colombia, da cuenta de nexos de Caracas y Quito con la guerrilla de las FARC.

La presencia anunciada de Chávez genera remezones en otras direcciones: así como el año pasado en la Iberoamericana de Chile tuvo una seria disputa con España (que podría solucionarse ahora en Lima), ahora enfiló baterías hacia la canciller alemana, Angela Merkel, que previamente descalificó al gobierno de Caracas.


Región convulsionada
La Cumbre, que se celebrará en el Museo de la Nación de Lima, encuentra a América Latina en un momento de bonanza económica --gracias en buena parte a los altos precios internacionales de las materias primas--, pero igualmente en un período lleno de convulsiones políticas que podrían terminar reflejándose en la cita de Lima.

“Europa ha tenido hasta ahora una mirada paternalista hacia América Latina, pero a partir de estas cumbres hemos podido dejar de pasar el sombrero por acuerdos más horizontales y menos verticales”, reflexionó recientemente el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, para expresar la nueva relación que se espera con Europa.

“Estamos decididos a sostener los esfuerzos de nuestros interlocutores en la lucha contra la pobreza y el reforzamiento de la democracia y la cohesión social”, dijo por su parte el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, para expresar las expectativas europeas.