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Cada vez más presionada por Perú y Colombia para acelerar las negociaciones de un acuerdo comercial, la Unión Europea busca en la cumbre de Lima una respuesta al dilema de no fracturar a la Comunidad Andina de Naciones, CAN, y al mismo tiempo avanzar con los países del bloque regional dispuestos a hacerlo.

Apenas llegada a Lima, la canciller alemana Angela Merkel dio el tono de la idea que se afirma en una parte de los europeos y según la cual "hay que comenzar con aquellos países que están dispuestos a entrar en esta relación con la Unión Europea", es decir Perú y Colombia.

"No siempre podemos esperar al último. A veces hay que saber avanzar con un grupo de países", dijo Merkel, en referencia a los dos miembros de la CAN reticentes, Bolivia y Ecuador.

El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, coincidió con Merkel y dijo que su país encuentra "razonable" que Perú y Colombia quieran "acelerar las tratativas" con la UE.

A cuentagotas

La CAN y la UE iniciaron en septiembre de 2007 las negociaciones para lograr un Acuerdo de Asociación, que incluye un Tratado de Libre Comercio, TLC, pero las discusiones avanzan a cuentagotas porque dos miembros (Perú y Colombia) quieren seguir el camino tradicional y los otros dos (Bolivia y Ecuador) prefieren un compromiso más restringido.

El jueves, ministros de Relaciones Exteriores y de Comercio de la Comunidad Andina trabajaron una propuesta común para presentar el sábado ante la UE, y que se basaría en un principio de "velocidades diferentes" y "flexibilidad", explicó el canciller peruano José García Belaúnde.

Del lado europeo se considera fundamental no romper la endeble estructura institucional que une a una región con muchas tensiones políticas, aunque al mismo tiempo la posición del boliviano Evo Morales y el ecuatoriano Rafael Correa vuelve irremediable buscar alternativas.

"Lo viable sería que se negocie como Comunidad Andina, pero dentro de los miembros hay dos que ya negociaron un TLC con Estados Unidos (Perú y Colombia) y dieron por sentadas ciertas condiciones que Ecuador y Bolivia no consentirán ni con Norteamérica ni con Europa", puntualizó el ecuatoriano Correa.

El boliviano Evo Morales tiene la misma objeción, y el jueves propuso a sus homólogos andinos que convoquen a referendos sobre un Tratado de Libre Comercio con la UE, algo que ni Perú ni Colombia tienen necesidad de hacer, en especial después de haber negociado ya un acuerdo similar con Estados Unidos.

Los desafiós

El desafío entonces es encontrar la fórmula que convenga a todos, algo que parece difícil, aunque posible si existe la voluntad política.

"Entendemos que hay que buscar soluciones imaginativas para los que no estén preparados o no crean en las ventajas de estos acuerdos, a fin de que vayan a su ritmo sin comprometer las legítimas aspiraciones de quienes sí están preparados", afirmó el eurodiputado español y presidente de la Asamblea Eurolatinoamericana, José Ignacio Salafranca.

En su discurso el jueves en un foro empresarial al margen de la cumbre, Merkel puso como ejemplo la propia construcción de la UE, en la que desde siempre ha habido países dispuestos a profundizar sus relaciones más que otros.

En ese sentido hay dos casos testigo muy conocidos: el euro, compartido actualmente por 15 de los 27 miembros de la UE; y el espacio sin control de fronteras Schengen, en el que se encuentran 22 de los 27 Estados del bloque europeo.

Hasta el momento, sólo México y Chile tienen un Acuerdo de Asociación con la UE. Centroamérica avanza a buen ritmo para cerrarlo en 2009 y el Mercosur espera una definición de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio para tratar de salir de la parálisis en la que se encuentran las negociaciones.