Jorge Eduardo Arellano
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TEGUCIGALPA / AFP

Las autoridades que atienden a los hondureños que llegan deportados a Tegucigalpa descartaron ayer viernes que algunos de ellos sean drogados para mantenerlos tranquilos durante los vuelos, como se ha informado en Estados Unidos.

“Algunos vienen perturbados, tristes por la deportación, pero no por drogas”, afirmó a la AFP la monja brasileña Waldette Wilemann, directora del Centro de Atención para el Migrante Retornado (CAMR), que funciona en el aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa.


La denuncia del Washington Post
Según una nota publicada el miércoles por The Washington Post, que cita informes médicos, fuentes documentales y entrevistas con afectados, el gobierno de Estados Unidos ha inyectado a centenares de extranjeros que ha deportado con drogas psicotrópicas peligrosas, contra su voluntad, para mantenerlos sedados durante el viaje de retorno a sus países de origen.

“No hemos visto nada de eso, gracias a Dios”, manifestó Ovando Lara (52), quien llegó en el primero de dos vuelos de este viernes, con un estimado de 130 deportados cada uno.

Otros dos que se identificaron como René y Ramón y estuvieron 20 días detenidos desde que los arrestaron en Nuevo Laredo, Texas, hicieron comentarios similares.

“Nos trataron bien y nada de eso (de drogas)”, expresó René. “A nosotros no nos dieron y no vimos que a alguien le dieran”, afirmó su compañero. Como todos, ambos llegaron con pocas pertenencias en unas bolsas de mano y un brazalete plástico con su nombre y su fotografía en el puño.

Unos 10,000 hondureños han sido deportados, vía aérea, en lo que va del año de Estados Unidos, según el CAMR.