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BOGOTÁ / AP

Cientos de fusiles, algunos con sellos militares de Venezuela, fueron incautados por la Policía, que el sábado aseguró que fueron ocultos por bandas paramilitares que se desmovilizaron.

Los 293 fusiles, la mayoría AK-47, y otros 28 fusiles automáticos ligeros o FAL, usados por los militares venezolanos; 64 mil cartuchos de fusil; 11 lanzagranadas y seis morteros de 60 milímetros, fueron parte del arsenal decomisado el viernes por la tarde por la Policía en Puerto Santander, en Norte de Santander, a unos 425 kilómetros al noroeste de Bogotá.

Las armas pertenecían al llamado Bloque Catatumbo de paramilitares, que se desmovilizó hace dos años pero no entregó todas sus armas. Este lote había sido vendido a Daniel Rendón Herrera, alias “Don Mario”, un jefe paramilitar y narcotraficante actualmente prófugo, dijo en conferencia de prensa el coronel César Pinzón, Director de la Policía Judicial, que participó en el operativo de decomiso.

El arsenal, que estaba enterrado dentro de barriles y sacos en seis puntos distintos, fue encontrado gracias a pistas de informantes, a quienes se les pagaría una recompensa de unos 300 millones de pesos (166 mil dólares), dijo por su parte el general Marco Antonio Pedreros, Jefe Regional de la Policía, en el noroeste colombiano, donde actúa Rendón Herrera.

Según Pinzón, el arsenal sería enviado desde Norte de Santander a Rendón Herrera, para reforzar su guerra intestina con otras bandas de traficantes en la región de Antioquia.

No mencionó en cuánto se había negociado el cargamento de armas. Sólo cuando se investigue por parte de la Fiscalía y la Policía el serial, fabricante, fecha y origen de cada arma, se determinará si alguna podrá utilizarla las fuerzas colombianas o serán destruidas.

Grupos paramilitares, agrupados bajo el paraguas de las llamadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), comenzaron a desmovilizarse en una negociación con el gobierno del presidente Álvaro Uribe a partir de 2003, pero algunos de sus líderes, como Rendón Herrera, no participaron en ese proceso y siguen prófugos traficando cocaína y armando nuevas bandas.