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Iraq, BAGDAD / AFP, ap

Un soldado estadounidense murió el domingo por la explosión de una bomba artesanal al paso de su vehículo, en la provincia de Salaheddin (norte), anunció el Ejército norteamericano en un comunicado.

Otro soldado resultó herido en la explosión, según el comunicado.

Esta nueva muerte eleva a 4,078 el balance de soldados estadounidenses fallecidos en Irak tras la invasión de ese país en marzo de 2003, según el recuento de la AFP.

Entre tanto desde Peshawar, según la misma Agencia de Prensa Francesa, un ataque suicida en la ciudad paquistaní de Mardan (noroeste) mató el domingo al menos a trece personas, informó un ministro, que elevó así el saldo precedente de cinco muertos.

“Al menos 13 personas han muerto y muchas otras han sido heridas”, dijo el ministro para la provincia de la Frontera del Noroeste, Bashir Bilour, quien añadió que el objetivo del ataque era perturbar las negociaciones de paz con los jefes tribales de la región.

Entre tanto en Afganistán según AP, un atacante suicida hizo estallar el domingo una carga explosiva en un mercado frente a una base del Ejército en el noroeste de Pakistán. Por lo menos 10 personas murieron, dijeron las autoridades.

El estallido en la provincia de Frontera Noroeste, una zona plagada de violencia, también provocó 18 heridos. No hubo ningún reclamo inmediato de responsabilidad.

El ataque fue el más mortal en más de dos meses en Pakistán. Ocurrió en medio de intentos del nuevo gobierno por alcanzar acuerdos de paz con milicias y luego de un presunto ataque estadounidense con cohetes que dejó varios muertos en la cercana área tribal de Bajour.

El atacante detonó sus explosivos entre una panadería y la puerta del Regimiento de Pendjab, en la ciudad de Mardan.

Shaukat Kan, un alto directivo de la Policía, dijo que 10 personas murieron. El mayor general Athar Abbas, vocero del Ejército, indicó que cuatro de los muertos eran soldados que montaban guardia frente a la base, aparentemente el blanco del ataque.

Abbas expresó que el atacante se inmoló cuando fue detenido por uno de los soldados.

El noroeste de Pakistán es considerado un sitio de fuerte presencia de milicianos vinculados con el Talibán y con al-Qaida, muchos de los cuales están determinados por expulsar a las fuerzas estadounidenses de la vecina Afganistán.