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  • AFP

Una pandemia de la gripe aviar es el mayor riesgo a corto plazo para la industria turística mundial, mientras que a largo plazo lo es el cambio climático, alertó el sábado en México el secretario general de la Organización Mundial de Turismo (OMT), Francesco Frangialli.

Frangialli se dijo "rezonablemente optimista" respecto al crecimiento del sector en 2008, que previó "entre un 2 y un 4%", pero alertó de los "riesgos a corto plazo, como la gripe aviar; y largo plazo, como el calentamiento global".

En América Latina, advirtió, "no se pone mucha atención a una pandemia de gripe aviar, las Secretarías de Salud dice que no es un problema sino hasta que ésto suceda, pero si pasa los gobiernos cierran las fronteras y por ello es una preocupación a corto plazo" para el turismo.

El secretario general de este organismo especializado del sistema de la ONU recordó que "lo más difícil en la historia reciente" del turismo "no ha sido el 11 de septiembre, no ha sido el terrorismo o los conflictos en el Medio Oriente", sino "la pandemia del SRAS", el Síndrome Respiratorio Agudo Severo que afectó a Asia en 2003.

"Lo que nos preocupa es lo que podría pasar con una epidemia de gripe aviar que sería el equivalente al SRAS", dijo Frangialli a la AFP en la ciudad de Cancún, el principal destino turístico mexicano.

Además, enumeró otras amenazas que "anuncian tormentas inminentes" para el turismo como "el crecimiento económico mundial, la crisis del mercado inmobiliario estadounidense, la presión de la demanda y la incertidumbre política que han elevado el precio del petróleo hasta cotas históricas".

En lo que respecta al largo plazo, subrayó las consecuencias del cambio climático y aseguró que la industria turística genera "más o menos un 5% de los emisiones de gases responsables del efecto invernadero, la mitad por el transporte de pasajeros".

En 2007, explicó, se registraron 900 millones llegadas internacionales en todo el mundo y se estima que éstas aumenten a 1.100 millones en 2010 y a 1.600 millones en 2020.

"Ello significa el doble de llegadas en una generación, con un impacto considerable en el medio ambiente", resumió Frangialli, que hizo un llamado al sector a proponerse ser "más ahorrativo en recursos naturales, más sostenible y más solidario".