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Una referencia desafortunada de la aspirante demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton sobre el asesinato de Robert Kennedy para justificar su permanencia en la carrera a la candidatura de su partido provocó el viernes estupor entre las filas demócratas.

“Mi marido (Bill Clinton) no estaba seguro de obtener la investidura en 1992 hasta que ganó la primaria de California hacia mitad de junio, ¿no es así? Nos acordamos todos del asesinato de Bobby Kennedy en junio en California”, dijo Clinton durante un debate ante periodistas del Sioux Falls Argues Leader, un diario de Dakota del Sur.

Robert Kennedy, hermano del malogrado ex presidente John Kennedy, fue asesinado el cinco de junio de 1968, cuando aspiraba a la investidura del Partido Demócrata.

Clinton pretendía recordar que la carrera a la investidura demócrata podía no estar cerrada antes de junio, pero su desafortunada referencia al asesinato de Robert Kennedy provocó estupor y enfado en el bando de su rival Barack Obama.

Clinton hacía campaña este sábado en Puerto Rico mientras buscaba superar la tormenta desatada por su mención del asesinato del senador Kennedy. Tanto Clinton como su rival a la investidura demócrata, Barack Obama, para las presidenciales estadounidenses de noviembre, viajaron este sábado al densamente poblado estado asociado caribeño, que cuenta con 55 delegados y es el siguiente lugar en celebrar primarias, el primero de junio.

La senadora por Nueva York se disculpó el viernes tras causar conmoción con unas declaraciones que hacían alusión al asesinato del senador Robert Kennedy para defender su permanencia en la carrera electoral.

Los asesores de campaña de la ex primera dama estadounidense explicaron que no trató de insinuar ningún potencial asesinato de Obama. Horas después de la publicación de sus comentarios, Clinton presentó sus excusas explicando que se sintió trastornada por las informaciones sobre la salud de Edward Kennedy y que había recordado mucho el nombre Kennedy.

“Expreso mis disculpas si mis referencias a ese momento dramático de nuestra historia, especialmente a la familia Kennedy, han podido herir a alguien”, dijo Clinton.

El portavoz de Obama, Bill Burton, condenó sus comentarios calificándolos de “desafortunados” y dijo que “no tenían lugar en esta campaña”.

Obama, que podría convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos, está bajo protección policial del Servicio Secreto desde el inicio de su campaña. Sus partidarios evocaron varias veces su miedo de que el senador por Illinois fuese asesinado como Robert Kennedy o Martin Luther King, muerto en abril de 1968.

En tanto, el hijo del senador Kennedy, Robert F. Kennedy Jr., defendió las declaraciones de Clinton en una entrevista al New York Times. “La he escuchado utilizar este argumento antes”, citó el diario. “Parece como si invocase una circunstancia histórica familiar para apoyar su argumento de continuar con su campaña”.

Aun así Clinton tuvo que enfrentarse a una ola de críticas. “Evocar el espectro del asesinato de un rival, aunque no sea intencionalmente, es hacer realidad un cosa realmente terrible”, dijo en un editorial el Washington Post.

Según el sitio independiente RealClearPolitics, Obama aventaja ahora a Clinton por 1,968 delegados frente a 1,779, y está a tan solo 58 delegados de hacerse con los 2,026 delegados que se precisa para ganar la investidura del Partido Demócrata.