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Washington / AGENCIAS
La demócrata Hillary Clinton dio este sábado todo su respaldo a Barack Obama para ser el futuro presidente de Estados Unidos al finalizar formalmente su histórica campaña por la candidatura presidencial demócrata en pos de la Casa Blanca.

“La manera de continuar ahora nuestra batalla, para cumplir los objetivos que sostenemos, es tomar nuestra energía, nuestras pasiones, nuestras fortalezas y hacer todo lo que podamos para ayudar a elegir a Barack Obama como el próximo presidente de Estados Unidos”, dijo Clinton.

“Hoy suspendo mi campaña, lo felicito por la victoria que ha logrado y la extraordinaria campaña que ha realizado. Le doy todo mi respaldo”, agregó la senadora de Nueva York ante miles de seguidores. A la par Hillary Rodham Clinton exhortó a sus seguidores a unirse en apoyo a su rival Barack Obama, al cabo de una campaña tan histórica como ardua.

La ex primera dama, que el martes pasado todavía se declaraba la candidata más fuerte, dio a Obama su apoyo incondicional y cambió de papel, de adversaria resuelta a aliada absoluta.

“Debemos unir todos nuestros esfuerzos para ayudar a elegir a Barack Obama como próximo presidente de Estados Unidos”, dijo la ex primera dama estadounidense ante una multitud de partidarios que atestaron el Museo Nacional de la Construcción, no lejos de la Casa Blanca que anheló ocupar como mandataria.

“Hoy, al suspender mi campaña, lo felicito por la victoria que ha obtenido y la campaña extraordinaria que ha ganado. Lo respaldo y le doy mi pleno apoyo y les pido a ustedes que se unan para trabajar por Barack Obama con tanto ahínco como lo hicieron por mí”, dijo la senadora por Nueva York.

Con estas palabras, Clinton se alineó sin cortapisas detrás de su colega de Illinois, un fenómeno político y el primer negro que obtiene la candidatura presidencial por uno de los partidos tradicionales.

Momento de gran emoción
Para Clinton y sus seguidores, fue un momento de fuerte emoción, el final de una campaña extraordinaria en cuyo lanzamiento reinaba una sensación de victoria ineluctable.

Unos 18 millones de personas votaron por ella; ninguna mujer se había acercado tanto a una candidatura demócrata o republicana.

Su esposo, el ex presidente Bill Clinton, y su hija, Chelsea, subieron con ella al estrado antes del discurso. Obama obtuvo los 2,118 delegados necesarios para asegurarse la candidatura el martes después de las primarias en Dakota del Sur y Montana. Pensaba pasar el fin de semana en su casa en Chicago.

Partidarios de Clinton empezaron a congregarse al amanecer. También asistieron algunos seguidores de Obama, quienes dijeron que lo hacían como gesto de unidad partidaria.