Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

Washington / AFP
El candidato demócrata Barack Obama y el republicano John McCain iniciaron la última fase de la carrera hacia la Casa Blanca que concluirá el 4 de noviembre con la elección del 44 presidente de Estados Unidos.

Obama, que podría hacer historia al convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos, tiene ahora al republicano McCain como único rival, quien de ganar sería el presidente más anciano de Estados Unidos, luego de que la senadora Hillary Clinton arrojara la toalla el sábado y diera todo su “apoyo” al senador por Illinois ante miles de seguidores en Washington.

Tanto Clinton como Obama habían prometido que el partido estaría unido a la hora de luchar contra McCain, aunque muchos de los 17 millones de electores que apoyaron a la senadora, no están convencidos de votar por el joven senador negro.

“La manera de continuar ahora nuestra batalla, para alcanzar los objetivos que nos habíamos fijado, es poner nuestra energía, nuestras pasiones, nuestras fortalezas y hacer todo lo que podamos para ayudar a elegir a Barack Obama como el próximo presidente de Estados Unidos”, insistió Clinton.

El domingo, Tim Pawlenty, gobernador republicano de Minnesota (norte), considerado como un posible vicepresidente de McCain, presentó a Obama como “alguien que hace tiempo que está distanciado no sólo del estadounidense medio sino de la mayoría de su partido”, en declaraciones a la cadena de televisión Fox News.

Su par demócrata de Virginia (este), Tim Kaine, presentado como uno de los posibles vicepresidentes de Obama, estimó, por su parte, que la larga experiencia política de McCain se traducía en errores en serie con nefastas consecuencias, como la guerra en Irak, que “dijo querer continuar”.

Para vencer en noviembre, Obama necesita atraer a buena parte de quienes respaldaron a Clinton en las primarias: las mujeres, el electorado blanco, los obreros, las personas de edad y los estadounidenses de origen hispano.

Al optar por Barack Obama como candidato presidencial, el Partido Demócrata hace una apuesta arriesgada de cara a las elecciones de noviembre, dado que, según algunos expertos, su condición de negro podría ser un handicap dado el racismo de los votantes estadounidenses.

Anthony Greenwald, profesor de psicología de la Universidad de Washington, comparó los sondeos pre-electorales con los votos obtenidos por Obama en las primarias demócratas y concluyó que hay un comportamiento claramente racista.

“La raza sigue siendo un factor muy determinante en las elecciones estatales estadounidenses”, dijo.

En contrapartida, los republicanos deben hacer malabarismos en estos meses que faltan para la elección presidencial