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SUDÁN, JARTUN / AFP

Cerca de cien personas murieron cuando un avión Airbus de la compañía nacional Sudán Airways se incendió ayer martes por la noche por la explosión de uno de sus motores tras aterrizar en el aeropuerto de Jartum, anunció la televisión estatal sudanesa.

“Las informaciones preliminares indican que casi la mitad de los 203 pasajeros murieron”, afirmó un presentador de la televisión.

El aparato procedía de Ammán, vía Damasco. En él viajaban 203 pasajeros y una tripulación de 14 personas, según la televisión. El avión se salió de la pista tras su aterrizaje y después se incendió, dijo una fuente policial citada por la televisión.


Motores explotan
“Hubo una explosión en uno de los motores y el aparato se incendió”, dijo a la televisión el director del aeropuerto de Jartum, Yussef Ibrahim, que habló de un problema “técnico”.

“No podemos dar cifras exactas” de víctimas, pero “numerosos pasajeros están sanos y salvos”, aseguró.

Al parecer, el avión se salió de la pista “debido a las malas condiciones climáticas”, indicó el presentador de la televisión al explicar que “Jartum sufrió en los últimos días tormentas de arena y lluvias torrenciales”.

Abbas Al-Fadini, un diputado sudanés que viajaba en el aparato, contó a la cadena estadounidense CNN que el fuego se declaró en el motor derecho delantero antes de propagarse al interior del aparato. El diputado viajaba en la parte delantera del avión y fue uno de los primeros pasajeros en salir, ayudado por los miembros de la tripulación.

Según las imágenes difundidas por la televisión, los bomberos tardaron más de una hora en controlar el fuego.

La Policía y los servicios de socorro estaban en el aeropuerto, que fue cerrado y que reabrirá hoy miércoles por la mañana, dijo Ibrahim.


Familiares espantados
“Los hospitales de Jartum acogieron a muchos heridos”, señaló la televisión al subrayar que el estado de éstos era estable. Las familias de los pasajeros que esperaban en el aeropuerto estaban en un estado de “gran pánico”, precisó la televisión.

“Es una tragedia. El avión se salió de la pista, no se trata de terrorismo. (...) Pienso que la mayoría de los pasajeros eran sudaneses”, declaró a la CNN John Ukec, Embajador de Sudán en Estados Unidos.

Ésta es una de las principales catástrofes aéreas de los últimos años en Sudán.

En julio de 2003, las 115 personas que viajaban en un avión de la Sudán Airways murieron en un accidente en el este del país. Un niño fue el único superviviente.

Las autoridades sudanesas explicaron que ese accidente se debió a la falta de piezas de recambio debido a las sanciones estadounidenses contra el país.

En Sudán, que es el país más grande de África, son raros los accidentes de aviones de línea, pero no los de aparatos militares, donde ya se estrellaron varios desde 1998.

En todo caso, la flota sudanesa civil es vieja y la compañía de bandera no logra comprar las piezas de recambio necesarias debido a una serie de sanciones estadounidenses. Pequeñas compañías locales contratan a pilotos de la ex Unión Soviética y utilizan aviones fabricados en el este de Europa.

Estados Unidos mantiene a Sudán en la lista de países que apoyan al terrorismo, por lo que impone al régimen de Jartum sanciones económicas que, según denuncia este último, impiden la importación de piezas de recambio para los aparatos de fabricación estadounidense de su flota comercial.