Jorge Eduardo Arellano
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LA HABANA / AFP

El gobierno de Raúl Castro eliminó el “igualitarismo” y el techo salarial, en busca de erradicar el paternalismo y aumentar la productividad, talón de Aquiles de la economía, como parte de los cambios graduales que realiza en Cuba.

El viceministro de Trabajo, Carlos Mateu, explicó en el diario oficial Granma la resolución, aprobada en febrero, que deberá estar en vigor en todas las empresas en agosto próximo, aunque las que ya definieron su nuevo sistema de pago pueden aplicarlo de inmediato.

De acuerdo con la resolución, existirán ahora en las empresas (todas estatales y algunas mixtas) diferentes sistemas de pago según la naturaleza de la labor y conforme a los resultados de cada trabajador.

Mateu señaló que “ha existido una tendencia a que todo el mundo reciba lo mismo, y ese igualitarismo no es conveniente. Eso es algo que tenemos que resolver pues a veces hay mucho paternalismo”, manifestó.

“Pero no es justo, pues si es dañino darle al trabajador menos de lo que le toca, es dañino también darle lo que no le toca”, comentó el funcionario, al señalar que con la nueva resolución “el trabajador ganará lo que sea capaz de producir”.


Obreros ganan más que profesionales
Desde la crisis económica de los 90, tras la caída del bloque soviético, la pirámide social se invirtió en Cuba, lo que implicó que personas con oficios como plomeros, albañiles, tengan salarios a veces mayores que ingenieros, arquitectos, científicos u otros profesionales, a quienes incluso se les puede ver conduciendo un taxi.

“Ahora quien labora en un área que produce un determinado artículo, va a cobrar por la producción o sobre cumplimiento de ese bien. Si presta un servicio, cobra por la calidad del mismo”, según la resolución.

A principios de esta semana, el número dos del gobierno cubano, José Ramón Machado Ventura, pidió “no cogerle miedo a los altos salarios” siempre que corresponda a “resultados concretos”.

“Hay que ver que cuando se vincule (el salario con el rendimiento) haya un resultado de esa vinculación, no es vincular por vincular, no es regalar el dinero tampoco”, explicó ante la asamblea provincial del Partido Comunista en La Habana.

La nueva resolución apenas está siendo asimilada por la población. “Tenemos una revolución con eso, porque hay muchos indicadores a tomar en cuenta para definir las nuevas formas de pago”, dijo a la AFP un directivo de una estratégica empresa estatal que coordina actividades y suministros de diversos sectores.

Con un salario medio de 17 dólares (408 pesos) al mes, los cubanos se quejan regularmente de los bajos ingresos que perciben por su trabajo en relación con los precios de los alimentos, la ropa, el calzado y otros artículos, aunque gozan de un sistema gratuito de educación y de salud, y de productos de la canasta básica subsidiados.