•   Seul, Corea del Sur  |
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  • AP

La máxima autoridad comercial de Corea del Sur dijo el jueves que viajará a Estados Unidos para buscar ciertas restricciones a las exportaciones estadounidenses de carne, en un intento por calmar a los manifestantes antigubernamentales surcoreanos.

Los organizadores de las protestas públicas, sin embargo, rechazaron el plan del gobierno, diciendo que continuarían manifestándose para exigir una renegociación completa del acuerdo de carne debido a su temor de que el producto esté contaminado por proceder presuntamente con animales con encefalopatía bovina, conocido popularmente como el ''mal de la vaca loca''.

El consumo de carne contaminada causa una enfermedad mortal en los seres humanos llamada variante Creutzfeldt-Jakob.

Corea del Sur fue el tercer comprador más grande de la carne estadounidense hasta que prohibió las importaciones después de detectar en 2003 un caso de encefalopatía bovina, el primero de tres confirmados en Estados Unidos.

El presidente surcoreano Li Myung-bak accedió a reanudar las importaciones de carne estadounidenses en abril justo antes de una reunión cumbre con el presidente estadounidense George W. Bush, como parte de una campaña de acercamiento con Washington. Sus críticos han acusado a Li de someterse a Estados Unidos y tomar decisiones sin una consulta pública.

El ministro de Comercio, Kim Jong-hoon, dijo a reporteros que partiría el viernes a Washington para tratar de convencer a las autoridades estadounidenses que aprueben medidas que incluyan que la industria cárnica norteamericana acepte voluntariamente en no exportar carne de ganado mayor de 30 meses.

Se cree que las cabezas de ganado de más de 30 meses son más susceptibles de contraer el mal de la vaca loca. Otros países también han restringido la importación de carne estadounidense que rebase esa edad, como Japón, que sólo permite carne de cabezas de ganado de menos de 20 meses.

Kim dijo que planea reunirse con la representante comercial estadounidense, Susan Schwab, para realizar ''negociaciones adicionales a fin de acordar medidas sustanciales, eficaces ... que reflejen las preocupaciones de nuestra gente sobre la reanudación de la importación de carne estadounidense, que se han expresado en manifestaciones de grandes proporciones''.

Entretanto, el diplomático estadounidense de mayor rango en Seúl advirtió que el descontento podría dañar las relaciones entre ambos países, que son aliados de mucho tiempo atrás.