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  • AFP

Raquel Pacheco dice que es muy consciente de la fuerza destructiva de un huracán, y sin embargo no ha hecho mucho para preparar su vivienda en Miami Beach contra las fuertes tormentas que usualmente golpean la región.

Pese a que la temporada de huracanes ya empezó, Pacheco dijo que las medidas para preparar las casas contra daños causados por tormentas, como postigos de acero o nuevas ventanas, simplemente no entran en el presupuesto este año.

"Estaría dispuesta a gastar el dinero, pero ahora tengo otras prioridades económicas", dijo en referencia a su hipoteca.

Con la economía estadounidense acercándose a una recesión, Pacheco no es la única que evita gastos de protección contra huracanes este año debido a las dificultades económicas que atraviesa.

Más allá de la presión que sufren los propietarios de viviendas por las hipotecas en una de las regiones más afectadas por la crisis inmobiliaria estadounidense, muchos habitantes de Florida tienen una falsa sensación de seguridad porque desde 2005 los huracanes no han tocado tierra en el Estado.

Según un sondeo reciente realizado por la firma Mason-Dixon, más de la mitad de los pobladores de Florida y de los Estados en la costa del Atlántico y del Golfo de México no tienen un plan en caso de desastre, mientras que 88% dice que no han tomado medidas en el último año para reforzar sus viviendas contra un huracán.

El mes pasado, el gobernador de Florida, Charlie Crist, recordó a los residentes separar parte de sus alicaídos presupuestos para al menos almacenar agua y alimentos.

"La gente debe priorizar, todos lo hacemos", dijo Crist durante una visita al Centro Nacional de Huracanes a fines de mayo.

Pero contratistas especializados en postigos contra huracanes y otras medidas de refuerzo dijeron que no importa cuánto insistan los funcionarios estatales, no convencerán a los habitantes de Florida de gastar el dinero necesario para proteger sus viviendas contra un huracán.

"La economía está afectando nuestro negocio porque la gente no quiere firmar un cheque por unos miles de dólares para proteger su casa", dijo Evan Weber, socio en la empresa constructora Empire Construction and Develop Corp., que instala postigos contra huracanes y "ventanas de impacto", especialmente diseñadas para soportar el golpe de pequeños objetos que las impacten hasta a 225 kilómetros por hora.

"La gente está preocupada por otras cosas, el costo del combustible y alimentar a sus familias", dijo Weber, aunque predijo que "apenas empiece a soplar el viento, los habitantes de Florida empezarán a preocuparse".

Joe Cesarotti, gerente general de la empresa Hurricane Manufacturing Corp., aseguró que el volumen de negocios de su empresa se ha reducido, con ganancias en venta de postigos y otros proyectos de prevención contra huracanes reducidas en 65% en relación a 2007.

"El recuerdo de la última tormenta se está esfumando", dijo, añadiendo que lo pobladores de Florida prefieren no gastar en protección y esperar no ser afectados por otra temporada más.

Mientras los habitantes de Florida cruzan los dedos esperando que una tormenta devastadora no golpee la región, las aseguradoras de viviendas no están dispuestas a apostar porque el Estado no será afectado.

Las empresas aseguradoras han elevado el costo de su seguro contra huracanes hasta en 300% en los últimos años, un costo más que los propietarios de viviendas no pueden asumir.

"No veo a nadie a mi alrededor comprando nuevos postigos para huracanes para sus casas", dijo Pacheco, señalando otros costos que se han incrementado en su presupuesto.

"Tengo una linterna, una radio y algo de comida. Eso es todo lo que he hecho este año", concluyó.