•  |
  •  |

El presidente estadounidense, George W. Bush, se reunió este jueves en Roma con su "amigo" el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, para tratar especialmente sobre Irán y Afganistán, donde Washington desea que Italia se implique de manera más activa.

Bush inició la jornada con una serie de reuniones políticas, entre ellas un encuentro en el Palacio del Quirinale con el presidente de la República, Giorgio Napolitano. Antes del encuentro con Berlusconi, unos de sus aliados más leales en Europa, con el que conversará del polémico programa nuclear iraní y de las posibles nuevas tareas a cargo de los soldados italianos en Afganistán, Bush elogió los lazos "fuertes" que unen a Estados Unidos con Europa.

"Cuando llegue el momento en enero próximo de recibir al nuevo presidente estadounidense, estaré orgulloso de manifestarle que las relaciones entre Estados Unidos y Europa jamás han sido tan amplias y fuertes", escribió Bush en un discurso divulgado el jueves por la Casa Blanca y que debe pronunciar el viernes en París.

Ambos líderes se saludaron en un clima extremadamente amigable y cordial, tal como ocurrió cuando Berlusconi visitó a Bush en su hacienda de Crawford, en Texas, un gesto especial reservado a pocos políticos europeos.

Italia dispuesta a ser flexible con soldados

La visita del mandatario estaodunidense a Italia servirá en particular para renegociar las reglas del despliegue de los cerca 2 mil 500 italianos en Afganistán. Italia está dispuesta a ser "más flexible" con sus soldados, concentrados en su mayoría en Kabul y en la región "tranquila" de Herat, de manera de poderlos trasladar a otras zonas cuando sea necesario en un plazo de 5 a 6 horas en vez de las actuales 72 horas.

"De Afganistán a Irán, Italia cambia política exterior y se reposiciona al lado de Washington", escribió el diario económico Il Sole 24 Ore. A cambio, Italia espera que Estados Unidos la apoye para entrar a formar parte del grupo de mediadores formado por los cinco países (miembros permanentes) del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania, encargados de negociar con Irán sobre su programa nuclear.

"El presidente Bush no ha tomado una decisión sobre el tema", precisó este jueves el consejero de Bush para la seguridad nacional, Stephen Hadley. Bush consultó el tema el miércoles con la canciller de Alemania, Angela Merkel, la cual es contraria a la entrada de Italia en el grupo de mediadores. "El presidente suele escuchar a todas las partes", comentó Hadley.

Italia es el primer socio comercial de Irán en Europa con 5 mil 200 millones de euros de intercambio en el 2006, por lo que aspira a integrar el grupo de negociadores con ese país, con el que históricamente ha mentenido fuertes lazos comerciales.

El mandatario estadounidense será recibido el viernes por el Papa en el Vaticano. Benedicto XVI le reservará un tratamiento particular al recibirlo en la torre medieval de San Juan, localizada en los célebres jardines del Estado pontificio. Un gesto especial y único del Papa para agradecerle las atenciones recibidas durante el reciente viaje pontificio a Estados Unidos, en abril pasado.