Jorge Eduardo Arellano
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BRUSELAS, BÉLGICA / AP

España y una mayoría de países de la Unión Europea buscarán el lunes en una reunión de cancilleres de la UE en Luxemburgo poner fin a las sanciones comunitarias actualmente suspendidas contra Cuba, aunque para ello deberán convencer a los socios reticentes, como la República Checa u Holanda.

“La cuestión se va a dejar directamente en manos de los ministros el lunes”, indicaron el jueves a la AFP fuentes europeas, tras la falta de acuerdo sobre el tema en la reunión el jueves del Comité de Representantes Permanentes (Coreper), que agrupa a los embajadores en Bruselas de los países de la UE.

La presidencia eslovena de la UE preparó un texto base en el que se propone levantar las sanciones impuestas en 2003, y actualmente suspendidas, contra el régimen comunista por la condena de 75 disidentes y la ejecución sumaria de tres secuestradores de una lancha que pretendían emigrar a Estados Unidos.

El documento de la presidencia eslovena ofrece, además, lanzar un diálogo político, y hace referencia a una “reevaluación” de la situación dentro de un año, a mediados de 2009, según fuentes europeas.

Pero tal como había ocurrido antes en el Comité para América Latina (Colat) del Consejo de la UE, el Comité Político y de Seguridad (COPS), los 27 miembros del bloque no lograron llegar el jueves a un consenso sobre una posición común europea.

“Hay países reticentes a dar su acuerdo, como la República Checa, que quieren garantizarse que el diálogo político con el gobierno sea útil. Holanda es otro país que tiene reservas”, explicaron las fuentes, al referirse a la situación.

Si bien la UE suspendió las sanciones en 2005 y propuso en junio de 2007 a La Habana un diálogo político abierto, el gobierno cubano se niega a restablecer las relaciones bilaterales hasta que se levanten definitivamente las medidas en su contra.

Dentro de la UE, la situación también es compleja, ya que España ha normalizado sus relaciones con Cuba sin esperar al resto de sus socios, e impulsa una política de acercamiento con la isla que no es compartida por ex países comunistas como República Checa y Polonia.

El cambio de la situación en Cuba tras la llegada al poder de Raúl Castro, en reemplazo de su hermano Fidel, que ha dado lugar a ciertos gestos de apertura del régimen, ha reforzado la posición de España para exigir la anulación de las sanciones europeas, aunque toda decisión al respecto requiere el voto unánime de los 27.

El martes, dirigentes de la oposición ilegal dijeron a la UE que un eventual levantamiento de las sanciones a Cuba sería como “castigar” a la sociedad civil y a la oposición interna.

“Lo que quiere el Gobierno es que ignore la existencia de una oposición para permitirse continuar con las violaciones de los derechos humanos y no tener siquiera un reproche de la Unión Europea”, subrayó la misiva firmada por Martha Beatriz Roque y Vladimiro Roca.