•   Kabul, Afganistán  |
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  • AFP

Cerca de 900 detenidos, entre ellos 380 talibanes, se fugaron el viernes de la prisión de Kandahar, en el sur de Afganistán, tras el ataque de un grupo comando talibán que hizo saltar los muros con un coche bomba, dijo el sábado a la AFP el viceministro de Justicia.

"Había 1.052 detenidos en la prisión de Sarposa cuando la asaltaron los talibanes. Unos 886 prisioneros pudieron escaparse, entre ellos más de 380 detenidos por crímenes contra la seguridad nacional", como denominan las autoridades a los talibanes, declaró el viceministro Abdul Qasim Hashimzai.

Más de 170 reclusos permanecieron en el interior de la prisión, agregó.

Siete carceleros murieron en el ataque, precisó el viceministro.

Más temprano, la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán (ISAF) de la OTAN informó que fueron más de 1.100 los presos fugados.

A su vez, Walid Karzai, jefe del consejo provincial de Kandahar y hermano del presidente afgano, Hamid Karzai, dijo a la AFP que al menos 15 guardias murieron durante el ataque.

El viernes por la noche, los talibanes utilizaron primero vehículos cargados con explosivos para volar parte del muro de la prisión y luego lanzaron un asalto utilizando armas ligeras y lanzacohetes, para liberar a los prisioneros.