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Si hay una doctrina que desde hace años ha estancado las negociaciones para enfrentar el cambio climático es el principio del ''primero tú''.

Es el centro del punto muerto entre los gobiernos de Estados Unidos y los países en desarrollo. Con ese argumento, el Congreso estadounidense rechazó el Protocolo de Kyoto de 1997 y China e India se negaron a fijar metas de reducción de emisiones de gas de efecto invernadero:

Tú primero... No, primero tú.

La doctrina seguía vigente el viernes en Bonn, donde delegados de 172 naciones concluyeron la última ronda de negociaciones que buscan formular un nuevo acuerdo que reemplace al Protocolo de Kyoto cuando concluya su vigencia en 2012. Un nuevo acuerdo debe ser firmado en Copenhague en diciembre de 2009 para dar tiempo a su ratificación y a una transición suave en 2012.

En la actualidad, mientras Estados Unidos sigue sin ceder, algunos países en desarrollo intentan romper el estancamiento.

En esencia, el principio es el siguiente: Estados Unidos dice que un tratado mundial climático no tiene sentido si no incluye ninguna demanda a las economías que, aunque en vías de desarrollo, son altamente contaminantes. Esos gobiernos en vías de desarrollo, algunos de ellos en rápido crecimiento, ponen en duda el porqué deben aceptar límites a sus fuentes de contaminación si los países industriales, que causaron el problema del calentamiento global, no lo hacen.

Durante las conversaciones en Bonn, que se realizaron del 2 al 13 de junio, se le pidió a las naciones que presentaran propuestas concretas para la revisión del Protocolo de Kioto para brindar una mayor protección y más fondos a los países más vulnerables al cambio climático y los menos capaces de adaptarse.

México, China, Sudáfrica y Brasil acudieron con portafolios repletos. La Unión Europea, desde hace mucho tiempo considerada como la vanguardia en el combate contra el cambio climático, llegó con las manos vacías. Los activistas ecológicos acusaron a Estados Unidos, Canadá y Australia de obstrucción y de volverse ''quisquillosos''.

Cerca de la conclusión de las negociaciones, el delegado de India, Chandrashekar Dasgupta, se burló del ''silencio ensordecedor'' de los países industrializados en un momento en que los países pobres buscaban en ellos alguna señal de recortes más profundos de sus emisiones y de más ayuda.

El noruego Harald Dovland, presidente del grupo de trabajo para ampliar y reforzar las reglas de Kioto, dijo que sin ''un espíritu de cooperación completamente nuevo'', las negociaciones hacia un nuevo acuerdo no alcanzarían sus metas.

Bajo el principio de ''primero tú'', la administración del presidente estadounidense George W. Bush sostiene que si su país se compromete a reducir emisiones de gases de efecto invernadero, aumentaría los costos de los energéticos para el consumidor y afectaría su economía.

Los delegados que asistieron a Bonn dijeron esperar un cambio drástico después de las elecciones presidenciales estadounidenses. Ambos contendientes, Barack Obama y John McCain, se han comprometido a tomar medidas decisivas para enfrentar el cambio climático.