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Escarmentado por las dolorosas lecciones del huracán Katrina, el presidente George W. Bush dijo el jueves en una gira por las zonas inundadas en la región del medio oeste que vino a escuchar las preocupaciones de los residentes y que comprende el agotamiento de los rescatistas.

''Obviamente, en la medida en que podamos ayudar inmediatamente, lo haremos'', dijo Bush durante una sesión informativa de funcionarios locales y federales en un centro de emergencia improvisado en una universidad local.

Después de notar que varios centenares de trabajadores federales se han desplegado por Iowa, agregó que ''eso debería hacer saber a la gente en las comunidades más pequeñas que hay alguien allí para escucharla''.

Bush estaba en Europa cuando se desencadenaron las fuertes tormentas la semana pasada haciendo crecer los ríos y cobrando la vida de al menos 24 personas, la mayoría de ellas en Iowa. Las inundaciones obligaron a decenas de miles a dejar sus hogares en seis entidades del país y devastaron miles de hectáreas de tierras de cultivo y pastoreo.

Intentó mostrar su preocupación

Bush hizo un intento por mostrar su preocupación mientras se encontraba fuera de Estados Unidos y viajó a Iowa dos días después de volver de Europa. Cuando el huracán Katrina azotó las costas de Nueva Orleáns en el 2005, el gobierno fue duramente criticado por su respuesta lenta.

Cedars Rapids, la segunda ciudad de Iowa, padeció la peor inundación de su historia. La ciudad quedó sumergida en medio de un lago turbio por las aguas del río Cedar, que superaron en seis metros (20 pies) el nivel de inundación. Ahora, aunque las aguas se retiraron, quedaron escombros, barro y basura y los residentes y comerciantes tratan de ver qué pueden salvar.

''Realmente no tengo mucho que decir sobre su visita'', dijo Lashawn Baker, de 33 años, cuya familia comenzaba a limpiar su casa inundada en un barrio en el suroeste de Cedar Rapids. ''Le tomó mucho tiempo ir a Nueva Orleáns y no ayudó a esas personas, así que no creo que vaya a hacer nada en Cedar Rapids ahora que está aquí''.

En Iowa City los daños fueron más limitados. Por lo menos 16 edificios en la Universidad de Iowa resultaron afectados y en cientos de casas entró el agua. En Misurí e Illinois el peligro continuaba a lo largo del río Misisipí.

El río desbordó un dique en las últimas horas del miércoles en Winfield, a 80 kilómetros (50 millas) al norte de San Luis. Otro dique protegía a 720 pobladores, pero fueron instados a evacuar la zona.