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MANILA / AFP

Veintiocho pasajeros del transbordador que naufragó en el centro de Filipinas fueron encontrados vivos, anunció ayer lunes la emisora DZBB.

Los náufragos fueron encontrados el domingo en el pueblo costero de Mulanay, en la península de Bondoc al sudeste de Manila, tras haber podido escapar del barco a bordo de un bote de emergencia, según la emisora.

Las autoridades habían confirmado antes el hallazgo de sólo cuatro supervivientes de las 745 personas, entre pasajeros y tripulación, que viajaban en el Princess of the Stars, que zozobró el sábado a mediodía, según contaron los supervivientes, debido al temporal provocado por el tifón Fengshen.

Hasta ahora sólo se han encontrado cuatro cadáveres de los pasajeros del barco naufragado, por lo que el número de desaparecidos excede de los 700.

Estas cifras fueron confirmadas posteriormente por el portavoz del servicio de guardacostas, Armando Balilo.


Dos cayeron al agua
DZBB informó que los supervivientes explicaron que en el bote salvavidas viajaban inicialmente 30 personas, pero que dos de ellas cayeron al agua por el oleaje antes de tomas tierra.

La emisora también aseguró que la mayoría de los rescatados son hombres, incluidos nueve miembros de la tripulación del barco, que había partido el sábado de Manila con destino al puerto de Cebú.

Las labores de rescate se suspendieron hasta el lunes al amanecer, según informó el portavoz de la Armada, Eduardo Arévalo. Pese al temporal, un buque de la Armada logró llegar este domingo hasta el barco naufragado y un grupo de buceadores inspeccionó el navío, sin encontrar señales de vida.

Arévalo explicó que un segundo barco de la Armada se dirige hacia el lugar del accidente con más buceadores. “Si no podemos encontrar a gente en la superficie, tenemos capacidad para inspeccionar bajo el agua”, apuntó el portavoz.

A las tareas de búsqueda se sumarán el lunes algunos aviones si lo permiten las condiciones meteorológicas.


¿Quién autorizó salida?
La presidenta de Filipinas, Gloria Arroyo, que el domingo se dirigía en avión a Estados Unidos para una visita de diez días, expresó a la seguridad civil y los guardacostas de su país su sorpresa ante el hecho de que el barco hubiese salido al mar pese al tifón.

“¿Por qué autorizaron al ferry zarpar, no había una importante alerta?”, increpó a los responsables durante una reunión retransmitida por la radio. “Quiero respuestas”, agregó.

El transbordador recibió la autorización de zarpar de Manila el viernes por la mañana, antes de que el tifón cambiase de dirección para dirigirse hacia el oeste, precisó un responsable regional de los guardacostas, Cecil Chen.

Ante la proximidad del tifón, el capitán del barco “intentó poner al navío a resguardo”, pero una avería del motor se lo impidió, precisó.

El papa Benedicto XVI se comprometió a rezar una “oración especial a Dios” por Filipinas, un país profundamente religioso.

El tifón Fengshen --nombre del dios chino del viento-- llegó el viernes a Filipinas y provocó importantes inundaciones y deslizamientos de tierra en el centro del país.

La mayoría de las 60 víctimas en la provincia de Iloilo murieron ahogadas por las inundaciones. Sus cadáveres se descubrieron al bajar el nivel del agua el domingo.

Unas 30,000 personas en esa región tuvieron que refugiarse el sábado en los tejados de sus casas antes de ser evacuadas. El suministro eléctrico fue cortado, y es posible que no quede restablecido antes de una semana, según responsables.

Por su parte, Manila, la capital, se vio afectada por el tifón en la mañana del domingo, sufriendo cortes de electricidad y la anulación de numerosos vuelos nacionales e internacionales.

El tifón, acompañado por vientos de hasta 120 km/h y fuertes lluvias, se dirigía el domingo hacia el noroeste del archipiélago.