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  • AFP

Las muestras de alegría por el rescate de la franco-colombiana Ingrid Betancourt, tras más de seis años en manos de la guerrilla colombiana, y de tres estadounidenses y de once colombianos se sucedieron en las capitales del mundo, especialmente en Washington y París.

En un discurso en el Elíseo, el presidente francés Nicolas Sarkozy habló de "operación militar coronada de éxito" y pidió a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que abandonen su "combate absurdo".

Sarkozy estaba acompañado de los hijos de Betancourt, Mélanie y Lorenzo -que habló del "día más feliz" de su vida- y de su hermana Astrid.

El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó a Uribe para felicitarlo y le dijo que era un líder fuerte" declaró Gordon Johndroe, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, precisando que el mandatario colombiano le agradeció a su par estadounidense "su apoyo y su confianza".

La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo estar "encantada" con la liberación, mientras los familiares de los tres rehenes norteamericanos rescatados manifestaban su agradecimiento a los soldados colombianos y a sus servicios de inteligencia.

El gobierno español expresó su "enorme satisfacción" e hizo un llamamiento a las FARC para que libere a todos los secuestrados, dijo un portavoz, precisando que el jefe de gobierno José Luis Rodríguez Zapatero envió un mensaje a Uribe y otro a la familia de Betancourt "para felicitarse por su liberación".

El Vaticano calificó la liberación de "buena noticia" y de "signo positivo" para la "reconciliación" en Colombia, señaló a la AFP el portavoz Federico Lombardi.

Estas liberaciones "suscitan mucha satisfacción y son una buena noticia para ella (Ingrid Betancourt) y los otros rehenes liberados. Constituyen además un signo positivo y de esperanza para la libertad de tantas personas y por la reconciliación del país (Colombia), que tanto sufrió a causa de la violencia", agregó el portavoz.

El martes, el papa Benedicto XVI había pedido el fin de la violencia y los secuestros en Colombia en un mensaje dirigido a los obispos colombianos.

Ecuador, que suspendió relaciones con Colombia por una operación militar colombiana contra las FARC en su territorio, se congratuló de la liberación pero lamentó que fuera el resultado de un rescate.

"Me emociona que eso haya ocurrido. Me produce un enorme alivio. Es algo que el mundo estaba esperando, lástima que no se haya dado en el marco de un proceso de paz sino por un rescate (militar)", dijo a la AFP el ministro de Defensa, Javier Ponce, durante un recorrido por la frontera entre Colombia y Ecuador.

"Esta liberación es importantísima para una búsqueda de la paz (para alcanzar) acuerdos entre las FARC y el gobierno colombiano", afirmó el presidente de Bolivia, Evo Morales, en una improvisada declaración en la casa presidencial.

Morales destacó "las conversaciones (con las FARC) que comenzó el compañero (presidente venezolano) Hugo Chávez, que hay que saludar".

El gobierno venezolano no había reaccionado en un primer momento a la liberación.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, "felicitó al gobierno del presidente Alvaro Uribe por la perfección del operativo", mientras el gobierno de Chile, a través de su canciller, Alejandro Foxley, expresó su esperanza de que sea "un primer paso" hasta "lograr la paz permanente".

La presidenta argentina, Cristina Kirchner, consideró la noticia "una victoria de la vida y la libertad" y Lima, a través de su canciller José García Belaunde, lo consideró "el triunfo de la inteligencia sobre la fuerza".

Los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y el de Costa Rica, Oscar Arias, al igual que el gobierno italiano y el suizo, fueron otros de los que expresaron su satisfacción.

Según una nota divulgada por la presidencia brasileña, Lula mandó un abrazo fraternal a los rehenes y "manifestó satisfacción con esa noticia tan aguardada por la comunidad internacional".

La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, expresó su "alivio" y alegría "por el fin de seis años de pesadilla", mientras la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) pidió a las FARC que liberen al resto de los cautivos inmediatamente.