•   Bogotá, Colombia  |
  •  |
  •  |
  • AFP

"Quiero primero darle gracias a Dios y a los soldados de Colombia", dijo este miércoles la colombo-francesa Ingrid Betancourt a la radio del Ejército colombiano, tras ser rescatada de manos de la guerrilla marxista de las FARC.

"La operación fue absolutamente impecable", añadió Betancourt en declaraciones a un corresponsal radial en la región de Guaviare, en el sureste de Colombia. "Creo que esta es una señal de paz", añadió.

Betancourt -secuestrada desde 2002- y otros 14 rehenes, entre ellos tres estadounidenses, fueron rescatados por un operativo militar en las selvas del sureste de Colombia.

Los militares que se hicieron pasar por guerrilleros se camuflaron de tal manera que varios de ellos usaban camisetas con la imagen de Ernesto "Che" Guevara, relató la ex candidata presidencial secuestrada desde 2002, que interrumpió en varias ocasiones su relato con lágrimas.

"Ellos hablaban como guerrilleros y se vestían como tales", según Betancourt, quien dijo que la operación comenzó al amanecer cuando los cautivos fueron informados por sus captores de las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que iban a ser trasladados.

Betancourt dijo que ni los custodios ni los cautivos sospecharon de la operación y que sólo se enteraron de que fueron rescatados cuando estaban en el aire y uno de los supuestos guerrilleros que los había recibido les gritó: "somos el Ejército de Colombia, ustedes están libres".

"La operación fue absolutamente impecable (...). No se disparó un solo tiro, no se mató a nadie. Nos sacaron con grandeza. Lo que hicieron fue sacarnos a nosotros sin un solo tiro. Yo creo que ésta es una señal de paz para Colombia. Nosotros podemos lograr la paz si confiamos en nuestras Fuerzas Militares", aseguró.

Betancourt agradeció al gobierno del presidente Alvaro Uribe y al ministro de Defensa Juan Manuel Santos, porque, según dijo, "si no hubieran tomado el riesgo que tomaron, nos hubiéramos quedado quién sabe cuántos años más en ese calvario que vivimos".

Con la liberación de los 15 rehenes quedan aún en poder de las FARC otros 24 secuestrados, entre ellos tres políticos y varios militares y policías, algunos de ellos con más de 10 años de cautiverio.

Betancourt, aparentemente en buen estado de salud, llegó en el avión presidencial a la base militar de Catam en Bogotá, vistiendo un sombrero y un chaleco camuflados, se abrazó al pie de la escalerilla con su madre, Yolanda Pulecio, y su esposo, Juan Carlos Lecompte, y luego saludó al ministro Santos.